🇪🇸 🇬🇧 🇺🇸 🇫🇷 Museo de Orsay (Impresionistas), París


El pasado día 23 de Junio y de regreso a Túnez, me organicé para tener gran parte del día libre en Paris. Iba descargado de maletas y hacia una temperatura estupenda, no tan caluroso como en Sevilla. Salí muy temprano de Sevilla en el primer vuelo de la mañana y aterricé sobre las 9 en el aeropuerto Charles de Gaulle y cogí el primer RER (tren de cercanías) dirección centro ciudad.

Bajada en Les Halles y me acerco a un típico café parisino donde disfruto de un fabuloso desayuno compuesto de un gran tazón de café con leche, zumo de naranja natural, baguette con aceite de oliva con una pizca de sal y un maravilloso croissant de mantequilla con mermelada de frambuesa, mientras observaba los numerosos transeúntes en la plaza que estaba junto al Centro Pompidou.

Museo de Orsay

Mundialmente conocido por su increíble colección de arte impresionista del mundo occidental desde 1848 hasta 1914. Dichas colecciones no solo son de pintura, que seguramente es lo primero que se nos viene a todos a la cabeza cuando hablamos de impresionismo, sino que también las hay de arquitectura, escultura, artes decorativas y fotografía.

Aunque la más importante y conocida sea evidentemente, la de pintura, con artistas representados de la talla de Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edouard Manet, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Edgar Degas, Eugène Delacroix o las esculturas de Auguste Rodin, pero para maravillarse con este último siempre recomiendo acercarse al Museo al aire libre que lleva su nombre en la misma ciudad de Paris…etc.

Breve historia

Situado en el distrito 7 de París, a orillas del Sena, frente a los jardines de las Tullerías, el museo se instaló en una antigua estación de tren inaugurada en el año 1900 con motivo de la Exposición Universal de París. Su construcción se llevó a cabo a cargo del arquitecto francés Victor Laloux y cuya misión fue servir de puerta de entrada a la ciudad para los viajeros que llegaran a la Exposición.

Estuvo en uso hasta el año de comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939, durante la cual, se transformó en un centro de envío de mercancías y tras la liberación, en prisión temporal para muchos de los derrotados en la Gran Guerra. Fue entonces cuando quedo en el abandono, hasta los años 70, en que se planteó su demolición.

Pero finalmente en el año 77 y durante la presidencia de la República de Valéry Giscard d’Estaing, se decidió su transformación en Museo, cuyos trabajos de remodelación duraron hasta su inauguración en 1.986 por el también presidente François Mitterrand, año en que tuve la suerte de conocerlo, en mi primera visita a París con mis tíos Alejandro, Lili y mi prima Luisat. La visita actual hace las veces de la número 37 a la Ciudad de la Luz.

Colecciones

El Museo de Orsay contiene pinturas impresionistas y post-impresionistas, además de una gran colección de escultura, artes decorativas y elementos arquitectónicos.

La pintura impresionista representa la naturaleza y los sucesos mundanos de la vida real y se suele ambientar en decorados al aire libre plasmando el recorrido de la luz en los objetos a lo largo del día y sus diferentes tonalidades.

En las zonas centrales y abiertas de grandes techos suelen estar las esculturas, dejando las pinturas para las salas laterales tanto de la planta baja como de las de más altura.

El Museo de Orsay posee la mayor y más valorada colección de pintura impresionista del mundo. En él se exhiben más de 4.000 obras de forma permanentemente, aunque en sus reservas alberga muchos tesoros. Sin embargo, es imposible presentar todas las obras al público a pesar de una superficie de exposición de más de 57.000 metros cuadrados.

El Museo se divide en las colecciones permanentes y temporales, dedicadas en el día de mi visita al genio español de la arquitectura, Antonio Gaudí y a Aristide Maillol, pintor, grabador y escultor francés, las cuales comentaré más adelante, aunque como es evidente, no fueron el centro principal de mi visita.

Visita

Siempre es recomendable la compra anticipada online para tener una mayor seguridad, aunque en este caso, me arriesgué y pude hacerla en persona y sin colas, por suerte. Pero no recomiendo jugárosla y tentad como yo tanto a la suerte…

Al contrario que otros museos demasiado extensos y complicados de recorrer (como el Museo del Louvre), el de Orsay resulta cómodo de visitar y sus exposiciones son muy amplias. No existen grandes colas ni multitud de espectadores frente a las grandes obras y no hay sensación de agobio durante el recorrido, ni siquiera en las obras más famosas.

Antes de comenzar, quiero destacar que no me gusta la distribución del edificio para su uso museístico y esto me creará multitud de detractores, ya que el edificio en si es de bonita fachada e historia y las obras que contiene son de increíble valor artístico, pero su distribución interior, no ayuda a seguir un recorrido coherente y has de retroceder muchas veces para ver alguna sala o estar atento de no saltarte alguna. No pido que sea una hilera para borregos al estilo Ikea, pero si algo más de lógica o señalización para dirimir el recorrido óptimo.

Colección Permanente

Planta baja (Patio central)

La escalera de entrada te invita a comenzar de frente por la planta baja recorriendo primero todo el ala central dedicada a la escultura, con algunas magnificas obras de arte, aunque mi debilidad está en la planta alta de la mano de Auguste Rodin.

Planta baja (Salas laterales)

En las salas laterales, aun en la planta baja, hay multitud de obras de autores no tan famosos y conocidos por casi todos, como en la planta alta, pero pude observar algunas joyas de la pintura y multitud de ellas con su eje central desarrollado en el mundo arabe, lo cual atrajo singularmente mi atención, debido a mi residencia en el norte de África de los últimos años, así como una maqueta del corte longitudinal del edificio de la Opera Garnier de Paris, construido en la misma época.

Plantas altas (Zonas abiertas)

Algunas piezas de escultura, en su mayoría de menor tamaño que en la planta baja, pueden observarse en las zonas abiertas de la planta alta que dan al patio central del edificio.

A destacar algunas obras del gran escultor Auguste Rodin, que aunque tenga un Museo maravilloso propio no muy lejos de aquí, en París, están son de muy alta calidad artística, sobre todo su máxima obra en vida, «El Pensador», cedida en este año 2022 por el Museo Rodin al Museo de Orsay.

El Pensador, Auguste Rodin

El Pensador es, sin duda, la más célebre escultura de Rodin. Fue titulada inicialmente por su autor «El Poeta», y luego, «Dante Pensando». Realizada entre los años 1880 y 1882, su estilo se sitúa entre el realismo y el romanticismo y la obra nos muestra el trabajo del escultor por lo no acabado que tanto admiraba en Miguel Ángel Buonarroti.

La obra está inspirada en el Ugolino de Jean-Baptiste Carpeaux y sobre todo en el Lorenzo de Médici de Miguel Ángel (Iglesia de San Lorenzo, Florencia), tras su viaje a Italia en 1875-76 para estudiar la obra del gran Miguel Ángel, la cual fue determinante para su trabajo posterior, «liberándolo del academicismo».

La Puerta del Infierno, Auguste Rodin

El Estado francés encargó a Rodin en 1880 una puerta monumental. Esta debía estar decorada con once bajorrelieves representando la obra de Dante, la Divina Comedia. Para llevar a cabo el encargo, Rodin se inspira en las increíbles puertas que Lorenzo Ghiberti realizo en el siglo XV para el Baptisterio de la Catedral de Florencia.

Sin embargo, nunca llegó a considerar terminada su Puerta, y sólo fue expuesta una vez en vida, en la Exposición Universal de 1900 en Paris. Más adelante, el Museo Rodin la expuso de 1919 a 1966. Se encuentra en el Museo de Orsay desde su apertura en 1986.

La Puerta del Infierno de Rodin

Colecciones temporales (Antoni Gaudí y Aristide Maillol)

En esta ocasión únicamente visité la colección de Gaudí, pero pase prácticamente de largo, al ser su inmensa mayoría fotografía y proyección de videos acerca de su vida y obra, aparte de haber gran tumulto de visitantes. Cuanto menos curioso que aunque la fecha de cierre de la colección fuera el pasado 17 de Julio, esta estuviera aún abierta a día de hoy, 23 de Julio.

Plantas altas (Salas laterales)

Del impresionismo al neoimpresionismo

Fue en el año de 1874, cuando los pintores Paul Cézanne, Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir y Alfred Sisley organizaron una exposición de manera independiente a la selección del jurado de la Exposición Nacional que los rechazaba a menudo. Un crítico ironizó calificándolos de pintores impresionistas, un término derivado del título de una obra de Monet, el cual acabo permaneciendo hasta nuestros días.

Los impresionistas pintan su época, la «modernidad» en el París de las estaciones, sus avenidas, sus cafés y el ocio popular a orillas del Sena, en los barrios pobres, pintando paisajes de la campiña francesa, su litoral y sus playas. Priorizan la espontaneidad, plasmar el momento, lejos del rigor del detalle de las escuelas de bellas artes.

Algunas obras destacadas

Bal du Moulin de la Galette (Auguste Renoir, 1876)

La Pintura representa un ambiente alegre y animado en el Moulin de la Galette, establecimiento popular en la época del barrio de Montmartre (XVIII), París. Renoir quiso reflejar como afecta la luz en una imagen animada, en movimiento, cargada de muchos actores, lo cual le da una dificultad extra al cuadro y le convierte en su obra más ambiciosa.

Con un estilo innovador para la época, fue una referencia en los primeros días del movimiento impresionista y aunque fue objeto de críticas en sus primeros momentos, termino por darle un reconocimiento pasados los años, catalogándose como obra maestra.

“Bal du Moulin de la Galette”, Auguste Renoir

La Classe de danse (Edgar Degas, 1873-1876)

Degas era un gran aficionado a la Ópera, la de la calle Le Peletier hasta la inauguración en 1873, de la Opera en el Paláis Garnier, donde acudía como espectador pero también entre bastidores, a las salas de danza, siguiendo los ensayos de ballet, entrenamientos y por supuesto las funciones, convirtiendo a las bailarinas y al ballet en el tema principal de sus cuadros.

Aquí nos presenta lo cotidiano de los ensayos de las bailarinas bajo la atenta mirada de su maestro, cuya figura apoyado en su vara, sobre esa tarima singular para la práctica de ballet, la envoltura y el blanco volátil de los trajes de las bailarinas y el detalle de la regadera que deja apreciar que esta aun húmeda por su reciente uso me parece sublime.

La Classe de danse – Edgar Degas

La nuit étoilée sur le Rhône (Vincent van Gogh, 1888)

La obra representa un paisaje nocturno a orillas del Ródano. El pintor utiliza principalmente tres colores: el azul, el naranja y el amarillo. Vincent van Gogh pretendía representar una “noche estrellada” desde que llegó a Arlés. Y aquí lo consiguió de una forma original y magistral.

“La nuit étoilée sur le Rhône”, Vincent Van Gogh

Portrait de l’artiste (Vincent van Gogh, 1889)

Vincent Van Gogh realizó más de cuarenta autorretratos, entre pinturas y dibujos. En esta etapa final de su vida y debido a su mala situación financiera, empezó a auto retratarse, al no poder conseguir modelos para sus obras.

En ella destacan los verdes y azules claros, los cuales contrastan de manera brusca con el naranja fuerte de su pelo y barba. En su rostro se puede intuir algunos de los numerosos problemas que según cuenta la historia, le acercarían a su trágico final.

Portrait de l’artiste

La chambre de Van Gogh á Arles, (Vincent van Gogh, 1890)

Sobre el tema de su dormitorio, Van Gogh realiza tres cuadros casi idénticos, siendo este el tercero. El cuadro nos presenta la sencillez con que discurría su vida en términos económicos. Por este dormitorio en Arlés, pagaría cinco francos mensuales con la ayuda de su hermano Theo.

La sencillez en sus líneas recuerda un toque infantil en sus trazos y una abundancia de colores que quizás fuera fruto del torbellino que debía ser el interior de sus pensamientos.

La chambre de Van Gogh á Arles

Chaumes de Cordeville a Auvers-sue-Oise, (Vincent van Gogh, 1890)

Este cuadro fue pintado durante el periodo más frenético de creación de la carrera del artista, pocas semanas antes de su fallecimiento en Auvers-sur-Oise, al Norte de París, donde se encuentra su tumba junto a la de su hermano.

El dibujo parece descabellado, sus movimientos rimbombantes muestran como gran parte de sus elementos parecen como movidos por un fuerte viento o como si tomaran vida y fueran a comenzar a hablar. Desde la casa, la cosecha, los árboles, las nubes y hasta el cielo y todo ello le da una excelsa originalidad, única en las manos del maestro Van Gogh.

Chaumes de Cordeville a Auvers-sue-Oise

L’Eglise d’Auvers-sue-Oise, vue de chevet, (Vincent van Gogh, 1890)

Desde su llegada a Auvers-sur-Oise el 21 de mayo de 1890, y hasta el día de su muerte el 29 de julio, el genial pintor fue capaz de realizar alrededor de setenta lienzos, es decir, más de uno al día, lo que demuestra su increíble capacidad realizadora.

Al hacer la comparación de este cuadro con las Â«Cathédrales de Rouen» de Claude Monet, pintadas algo después, podemos observar las grandes diferencias entre la pintura de Van Gogh frente al resto de impresionistas, ya que la luz no es en sí, el centro de sus trabajos.

L’Eglise d’Auvers-sue-Oise, vue de chevet

Le Docteur Paul Gachet, (Vincent van Gogh, 1890)

El Doctor Gachet, médico de Auvers-sur-Oise, fue un aficionado a la pintura y gran seguidor de los impresionistas e incluso estuvo en contacto con muchos de ellos. Accedió a tratar personalmente a Vincent y con el pasara los últimos días de su vida, en los que Van Gogh le pinta algunos retratos y dibujos, siendo este el más famoso de todos de ellos, sobre todo por haber sido el cuadro más caro hasta el día de su venta en una subasta en la Sala Christie’s, donde alcanzó un precio récord en 1990, cercano a los ochenta millones de dólares, por parte de un comprador de origen asiático.

Pese a su devoción por el maestro Van Gogh, el doctor Gachet no podrá impedir su irremediable final, ya que se quitaría la vida al poco de conocerlo. El mismo Doctor Gachet hizo algún grabado de Van Gogh en su lecho de muerte.

Le Docteur Paul Gachet

Cathédrales de Rouen (Claude Monet, 1892-1893)

Con esta serie de la Catedral de Rouen, Monet refleja con inigualable intensidad y detalle sus investigaciones acerca de las variaciones en la luz sobre la fachada del edificio catedralicio a lo largo del día. Realizó alrededor de 30 pinturas de la Catedral, de las cuales podemos ver aquí representadas las cinco que expone el Museo de Orsay.

La Danse au Moulin rouge РLa Goulue et Valentin le D̩soss̩ (Toulouse Lautrec, 1895)

Representación de baile en el famoso Moulin-Rouge, abierto en 1889 en Montmartre y, de algunas de sus bailarinas estrella como «La Goulue» y Jane Avril», amigas personales de Toulouse Lautrec. A destacar la tonalidad marrón de todo el cuadro en contraste con el colorido de la bailarina central en pleno baile y pequeños trazos como el color del pelo de la bailarina en segundo plano.

La Danse au Moulin rouge РLa Goulue et Valentin le D̩soss̩ РToulouse Lautrec

Ubicación y Datos de contacto Museo de Orsay

Horarios

Abierto de 9.30 a 18.00 horas todos los días, excepto los lunes, que permanece cerrado.
Los jueves hasta las 21.45 h.
Cerrado los lunes, el 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre

Horarios Museo de Orsay

Tarifas

  • Adultos 16€
  • Tarifa reducida 13€
  • Jueves a partir de las 18h00: 12€

El acceso al museo es gratuito para todos los visitantes el primer domingo de cada mes.
Menores de 18 años y ciudadanos de la UE entre 18 y 25 años: entrada gratuita.
Personas con movilidad reducida y acompañante: entrada gratuita.
Entrada gratuita con Paris Pass y Paris Museum Pass.

Incluye acceso a las colecciones permanentes y a las exposiciones temporales (2022-2023):

  • 12 de abril al 17 de julio 2022: Antonio Gaudí
  • 12 abril al 21 agosto 2022: Aristide Maillol (1861-1944). La búsqueda de la armonía
  • 20 septiembre al 22 enero 2023: Edvard Munch. Un poema de vida, amor y muerte
  • 18 octubre al 15 enero 2023: Rosa Bonheur (1822-1899)

Café, comida y sobremesa, donde ir?

Además del Café de la planta baja, destaca el Restaurante histórico ubicado en el primer piso, y el «cool» Café Campana, decorado por los diseñadores brasileños del mismo nombre y cuya ventana resulta ser uno de los relojes gigantes de la estación donde todos quieren hacerse la foto para la posteridad en sus redes sociales.

Sin embargo, en eta ocasión, yo decidí salir a almorzar fuera del Museo, en mi cada vez más habitual «El León de Bruselas» a base de Mejillones y patatas fritas a voluntad y, repito también esta vez cafelito en el coqueto y pequeño local situado frente a la Catedral de Notre Dame, «Le Petit Châtelet», para así poder observar detenidamente el avance de sus obras de restauración, esta vez con bastante afluencia a la librería colindante, «Shakespeare and Company», famosa desde sus inicios por poseer un gran catálogo de literatura anglosajona con visitantes ilustres en la mitad primera mitad del siglo XX tales como Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway.

Algo también muy significativo es que, en 1922, la librería fue la primera en publicar el «Ulises«, de James Joyce, el cual fue traducido al español por entre otros, mi querida tía María Luisa Venegas, Lili. También me gustaría mencionar que ha aparecido en algunas películas y series, como Â«Antes del Atardecer», con Julie Delpy«Medianoche en París«, de Woody Allen y, series como Â«Highlander«.

Nos vemos muy pronto, besos y abrazos a tod@s!

@davidsevcab

🇺🇸 🇬🇧 Musée d’Orsay (Impressionists), Paris

Last June 23rd and on my way back to Tunisia, I organised to spend a big part of the day off in Paris. I was unpacked and the temperature was great, not as hot as in Seville, Spain. I left very early on the first flight of the morning, landed at about 9 o’clock at Charles de Gaulle airport, and took the first RER (suburban train) towards the city centre.

I got off at Les Halles and went to a typical Parisian café where I enjoyed a fabulous breakfast consisting of a big bowl of coffee with milk, fresh orange juice, baguette with olive oil with a pinch of salt and a wonderful butter croissant with raspberry jam, while I watched the numerous passers-by in the square next to the Pompidou Centre.

Musée d’Orsay

World famous for its incredible collection of impressionist art from the western world from 1848 to 1914. These collections are not only paintings, which is probably the first thing that comes to mind when we talk about impressionism, but also architecture, sculpture, decorative arts and photography.

Although the most important and best known is obviously painting, with artists such as Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edouard Manet, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Edgar Degas, Eugène Delacroix or the sculptures of Auguste Rodin, but to marvel at the latter I always recommend a visit to the open-air museum that bears his name in the city of Paris itself…etc.

Brief history

Located in the 7th arrondissement of Paris, on the banks of the Seine, opposite the Tuileries Gardens, the museum is housed in a former railway station inaugurated in 1900 for the Universal Exhibition in Paris. It was built by the French architect Victor Laloux to serve as a gateway to the city for travellers arriving for the Exposition.

It remained in use until the outbreak of the Second World War in 1939, during which time it was transformed into a shipping centre for goods and, after liberation, into a temporary prison for many of those defeated in the Great War. It was then that it was abandoned until the 1970s, when its demolition was considered.

But finally, in 1977, during the presidency of the Republic of Valéry Giscard d’Estaing, it was decided to transform it into a museum, whose remodelling work lasted until its inauguration in 1986 by another president, François Mitterrand, the year in which I had the good fortune to visit it, on my first visit to Paris with my aunt and uncle Alejandro, my ant Lili and my cousin Luisat. This is my 37th visit to the City of Light.

Collections

The Musée d’Orsay contains impressionist and post-impressionist paintings, as well as a large collection of sculpture, decorative arts and architectural elements.

Impressionist painting depicts nature and the mundane events of real life and is often set in open-air settings, depicting the path of light on objects throughout the day and its different tonalities.

Sculptures are usually displayed in the central, open areas with high ceilings, leaving the paintings for the side rooms on the ground floor and above.

The Musée d’Orsay has the largest and most valuable collection of Impressionist paintings in the world. More than 4,000 works are on permanent display, although it has many treasures in its reserves. However, it is impossible to present all the works to the public despite an exhibition area of over 57,000 square metres.

The museum is divided into permanent and temporary collections, dedicated on the day of my visit to the Spanish architectural genius Antonio Gaudi and the French painter, engraver and sculptor Aristide Maillol, which I will discuss later, although they were obviously not the main focus of my visit.

Visit

It is always advisable to buy in advance online for greater security, although in this case, I took the risk and was fortunately able to do it in person and without queues. However, I don’t recommend taking a gamble and tempting your luck as much as I did…

Unlike other museums that are too large and complicated to visit (such as the Louvre), the Musée d’Orsay is comfortable to visit and its exhibitions are very spacious. There are no long queues or crowds of spectators in front of the major works, and there is no feeling of being crowded during the tour, even for the most famous works.

Before I begin, I would like to point out that I do not like the layout of the building for museum use and this will create a lot of detractors, as the building itself has a beautiful façade and history and the works it contains are of incredible artistic value, but its interior layout does not help you to follow a normal and coherent route and you have to go back many times to see a room or be careful not to skip any of them. I’m not asking for an Ikea-style row of sheep, but I am asking for a little more logic or signposting to determine the optimal route.

Permanent Collection

Ground floor (Central courtyard)

The entrance staircase invites you to start at the ground floor, going first through the entire central wing dedicated to sculpture, with some magnificent works of art, although my weakness is on the upper floor by the hand of Auguste Rodin.

Ground floor (side rooms)

In the side rooms, even on the ground floor, there is a multitude of works by artists not as famous and known to almost everyone as on the upper floor, but I was able to observe some gems of painting and many of them with their central axis developed in the Arab world, which attracted my attention, due to my residence in North Africa in recent years, as well as a model of the longitudinal section of the building of the Opera Garnier in Paris, built at the same time.

Upper floors (Open areas)

Some pieces of sculpture, mostly smaller than on the ground floor, can be seen in the open areas of the upper floor overlooking the central courtyard of the building.

Of particular note are some works by the great sculptor Auguste Rodin, who, although he has a wonderful museum of his own not far from here in Paris, are of very high artistic quality, especially his greatest work during his lifetime, «The Thinker», on loan in 2022 from the Musée Rodin to the Musée d’Orsay.

The Thinker, Auguste Rodin

The Thinker is undoubtedly Rodin’s most famous sculpture. It was initially entitled by its author «The Poet», then «Dante Thinking». Made between 1880 and 1882, its style is somewhere between realism and romanticism, and the work shows us the sculptor’s work for the unfinished that he so admired in Michelangelo Buonarroti.

The work is inspired by Jean-Baptiste Carpeaux’s Ugolino and above all by Michelangelo’s Lorenzo de Medici (Church of San Lorenzo, Florence), as Rodin travelled to Italy in 1875-76 to study the work of the great Michelangelo, which was decisive for his later work, «liberating him from academicism».

Hell’s Gate, Auguste Rodin

In 1880, the French state commissioned Rodin to design a monumental gate. It was to be decorated with eleven bas-reliefs representing Dante’s Divine Comedy. To carry out the commission, Rodin was inspired by the incredible doors that Lorenzo Ghiberti made in the 15th century for the Baptistery of Florence Cathedral.

However, he never considered his door finished, and it was only exhibited once during his lifetime, at the 1900 Universal Exhibition in Paris. It was later exhibited at the Musée Rodin from 1919 to 1966. It has been in the Musée d’Orsay since its opening in 1986.

Temporary collections (Antonio Gaudi and Aristide Maillol)

On this occasion, I only visited the Gaudi collection, but I practically passed it by, as the vast majority of it was photography and video projections about his life and work, apart from the large crowds of visitors. It is curious, to say the least, that although the closing date for the collection was 17 July, it is still open today, 23 July.

Upper floors (Side rooms)

From Impressionism to Neo-Impressionism

In 1874, the painters Paul Cézanne, Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir and Alfred Sisley organised an exhibition independently of the selection by the jury of the National Exhibition, which often rejected them. One critic ironically described them as Impressionist painters, a term derived from the title of a work by Monet, which has remained to this day.

The Impressionists painted their era, «modernity» in the Paris of the seasons, its avenues, its cafés and popular leisure on the banks of the Seine, in the poor districts, painting landscapes of the French countryside, its coastline and its beaches. They prioritised spontaneity, capturing the moment, far from the rigour of detail of the schools of fine art.

Some outstanding works

Bal du Moulin de la Galette (Auguste Renoir, 1876)

This painting depicts a cheerful and lively atmosphere in the Moulin de la Galette, a popular establishment at the time in the Montmartre district (18th century), Paris. Renoir wanted to reflect how light affects an animated, moving image, loaded with many actors, which gives an extra difficulty to the painting and makes it his most ambitious work.

With an innovative style for the time, it was a reference in the early days of the Impressionist movement and although it was the subject of criticism in its early stages, it ended up being recognised as a masterpiece over the years.

La Classe de danse (Edgar Degas, 1873-1876)

Degas was a great fan of the Opera, that of the rue Le Peletier until the opening in 1873 of the Opera at the Palais Garnier, where he went as a spectator but also backstage, to the dance halls, following the ballet rehearsals, training sessions and of course the performances, making the dancers and the ballet the main subject of his paintings.

Here Degas, presents us with the daily life of the dancers’ rehearsals under the watchful eye of their master, whose figure leaning on his rod, on that singular stage for ballet practice, the wrapping and the volatile white of the dancers’ costumes and the detail of the watering can, which shows that it is still wet from its recent use, seems sublime to me.

La nuit étoilée sur le Rhône (Vincent van Gogh, 1888)

The painting depicts a nocturnal landscape on the banks of the Rhône. The painter mainly used three colours: blue, orange and yellow. Vincent van Gogh wanted to depict a «starry night» as soon as he arrived in Arles. Moreover, here he achieved it in an original and masterful way.

Portrait de l’artiste (Vincent van Gogh, 1889)

Vincent van Gogh produced more than forty self-portraits, including paintings and drawings. In this final stage of his life and due to his poor financial situation, he began to paint self-portraits, as he was unable to obtain models for his works.

The light greens and blues stand out, contrasting sharply with the bright orange of his hair and beard. His face reveals some of the many problems that, as the story goes, brought him to his tragic end.

Van Gogh’s Bedroom at Arles, (Vincent van Gogh, 1890)

On the theme of his bedroom, Van Gogh produced three almost identical paintings, this being the third. The painting shows us the simplicity with which he lived his life in economic terms. For this bedroom in Arles, he paid five francs a month with the help of his brother Theo.

The simplicity of his lines, at least to me, reminds me of a childish touch in his strokes and an abundance of colours, which may have been the result of the whirlwind that must have been the innermost part of his thoughts.

Chaumes de Cordeville a Auvers-sur-Oise, (Vincent van Gogh, 1890)

This picture was painted during the most frenetic period of the artist’s career, a few weeks before his death in Auvers-sur-Oise, north of Paris, where his grave is located next to his brother’s.

The drawing seems far-fetched, its bombastic movements show how many of its elements seem to be moved by a strong wind and looks like they were coming to life and starting to speak. From the house, the harvest, the trees, the clouds and even the sky, all this gives it a sublime originality, unique in the hands of the master Van Gogh.

L’Eglise d’Auvers-sur-Oise, vue de chevet, (Vincent van Gogh, 1890)

From his arrival in Auvers-sur-Oise on 21 May 1890 until the day of his death on 29 July, the brilliant painter was capable of producing around seventy canvases, more than one a day, which is proof of his incredible capacity.

Comparing this painting with Claude Monet’s «Cathedrals of Rouen», painted a little later, we can see the great differences between Van Gogh’s paintings and those of the other Impressionists, since light is not, in itself, at the centre of his work.

Le Docteur Paul Gachet, (Vincent van Gogh, 1890)

Doctor Gachet, a doctor from Auvers-sur-Oise, was an amateur painter and a great follower of the Impressionists, and even met many of them. He agreed to treat Vincent personally and spent the last days of his life with him, during which Van Gogh painted some portraits and drawings, the most famous of which was the most expensive painting until the day of its sale at Christie’s auction, where it fetched a record price of nearly eighty million dollars in 1990 by a buyer of Asian origin.

Despite his devotion to the master Van Gogh, Doctor Gachet could not prevent his irremediable end, as he took his own life shortly after meeting him. Doctor Gachet himself made an engraving of Van Gogh on his deathbed.

Cathédrales de Rouen (Claude Monet, 1892-1893)

In this series of paintings of Rouen Cathedral, Monet reflects with unparalleled intensity and detail his research into the variations in light on the façade of the cathedral building throughout the day. He produced around 30 paintings of the cathedral, of which the five on display at the Musée d’Orsay are represented here.

La Danse au Moulin rouge РLa Goulue et Valentin le D̩soss̩ (Toulouse Lautrec, 1895)

Depiction of dancing at the famous Moulin-Rouge, which opened in 1889 in Montmartre, and of some of its star dancers, such as «La Goulue» and Jane Avril», friends of Toulouse Lautrec. The brown tonality of the whole painting stands out in contrast with the colourful central dancer in full dance and small traces such as the colour of the dancer’s hair in the background.

Location and Contact details Musée d’Orsay.

Opening hours

  • Open from 9.30 am to 6 pm every day, except Mondays, when it is closed.
  • Thursdays until 9.45 pm.
  • Closed on Mondays, 1 January, 1 May and 25 December.

Tariffs

  • Adults: 16€.
  • Reduced rate: 13€.
  • Thursdays from 6pm: 12€.
  • Admission to the museum is free for all visitors on the first Sunday of every month.
  • Children under 18 and EU citizens between 18 and 25: free admission.
  • Persons with reduced mobility and accompanying person: free admission.
  • Free admission with Paris Pass and Paris Museum Pass.

Includes access to the permanent collections and temporary exhibitions (2022-2023):

  • 12 April to 17 July 2022: Antonio Gaudi
  • 12 April to 21 August 2022: Aristide Maillol (1861-1944). The quest for harmony
  • 20 September to 22 January 2023: Edvard Munch. A poem of life, love and death
  • 18 October to 15 January 2023: Rosa Bonheur (1822-1899)

Coffee, lunch and spend the evening, where to go?

In addition to the Café on the ground floor, there is the historic restaurant on the first floor, and the «cool» Café Campana, decorated by the Brazilian designers of the same name and whose window happens to be one of the station’s giant clocks where everyone wants to take a photo for posterity on their social networks.

On this occasion, however, I decided to go out for lunch outside the Museum, in my increasingly popular «The Lion of Brussels» with mussels and fries at will and, again this time, coffee in the charming little place opposite Notre Dame Cathedral, «Le Petit Châtelet», so that I could take a closer look at the progress of its restoration work, and at this time with a large number of visitors to the adjoining bookshop, «Shakespeare and Company», famous since its beginnings for having a large catalogue of Anglo-Saxon literature with illustrious visitors in the first half of the 20th century such as Scott Fitzgerald or Ernest Hemingway.

Something also very significant is that, in 1922, the bookshop was the first to publish James Joyce’s «Ulysses», translated into Spanish by, among others, my dear aunt María Luisa Venegas, Lili. I would also like to mention that she has appeared in some films and series, like «Before Sunset», with Julie Delpy or «Midnight in Paris», by Woody Allen and, series like «Highlander».

See you soon, hugs and kisses to all of you!

@davidsevcab

Musée d’Orsay

🇫🇷 Musée d’Orsay (Impressionnistes), Paris

Le 23 juin, sur le chemin du retour vers Tunis, je me suis organisé pour avoir une grande partie de la journée libre à Paris. J’ai déballé mes affaires et la température était excellente, pas aussi chaude qu’à Séville. J’ai quitté Séville très tôt par le premier vol du matin et j’ai atterri vers 9 heures à l’aéroport Charles de Gaulle. J’ai pris le premier RER (train de banlieue) en direction du centre-ville.

Je suis descendu aux Les Halles et suis allé dans un café typiquement parisien où j’ai dégusté un fabuleux petit-déjeuner composé d’un grand bol de café au lait, d’un jus d’orange frais, d’une baguette à l’huile d’olive avec une pincée de sel et d’un merveilleux croissant au beurre avec de la confiture de framboises, tout en observant les nombreux passants sur la place à côté du Centre Pompidou.

Musée d’Orsay

Célèbre dans le monde entier pour son incroyable collection d’art impressionniste du monde occidental de 1848 à 1914. Ces collections ne comprennent pas seulement des peintures, qui sont probablement la première chose qui vient à l’esprit quand on parle d’impressionnisme, mais aussi de l’architecture, de la sculpture, des arts décoratifs et de la photographie.

Bien que le plus important et le plus connu soit évidemment la peinture, avec des artistes tels que Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edouard Manet, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Edgar Degas, Eugène Delacroix ou les sculptures d’Auguste Rodin, mais pour s’émerveiller devant ces dernières, je recommande toujours une visite au musée en plein air qui porte son nom dans la ville même de Paris… etc.

Bref historique

Situé dans le 7e arrondissement de Paris, sur les bords de la Seine, en face du jardin des Tuileries, le musée est installé dans une ancienne gare inaugurée en 1900 pour l’Exposition universelle de Paris. Il a été construit par l’architecte français Victor Laloux pour servir de porte d’entrée dans la ville aux voyageurs arrivant pour l’Exposition.

Il est resté en service jusqu’au début de la Seconde Guerre mondiale en 1939, période pendant laquelle il a été transformé en centre d’expédition de marchandises et, après la libération, en prison temporaire pour de nombreux vaincus de la Grande Guerre. C’est alors qu’il a été abandonné jusqu’aux années 1970, où sa démolition a été envisagée.

Mais finalement, en 1977, sous la présidence de la République de Valéry Giscard d’Estaing, il a été décidé de le transformer en musée, dont les travaux de remodelage ont duré jusqu’à son inauguration en 1986 par un autre président, François Mitterrand, année où j’ai eu la chance de le visiter, lors de ma première visite à Paris avec mon oncle et ma tante Alejandro, Lili et ma cousine Luisa. C’est ma 37ème visite dans la «Ville de la Lumière«.

Collections

Le Musée d’Orsay contient des peintures impressionnistes et post-impressionnistes, ainsi qu’une importante collection de sculptures, d’arts décoratifs et d’éléments architecturaux.

La peinture impressionniste dépeint la nature et les événements banals de la vie réelle. Elle se déroule souvent en plein air et dépeint le parcours de la lumière sur les objets tout au long de la journée et ses différentes tonalités.

Les sculptures sont généralement exposées dans les espaces centraux, ouverts et hauts de plafond, laissant les peintures pour les salles latérales du rez-de-chaussée et des étages supérieurs.

Le musée d’Orsay possède la plus grande et la plus précieuse collection de peintures impressionnistes au monde. Plus de 4 000 œuvres sont exposées en permanence, mais il possède de nombreux trésors dans ses réserves. Cependant, il est impossible de présenter toutes les œuvres au public malgré une surface d’exposition de plus de 57 000 mètres carrés.

Le musée est divisé en collections permanentes et temporaires, consacrées le jour de ma visite au génie architectural espagnol, Antonio Gaudí, et à Aristide Maillol, le peintre, graveur et sculpteur français, que je commenterai plus tard, bien qu’ils n’aient évidemment pas été l’objet principal de ma visite.

Visitez

Il est toujours conseillé d’acheter à l’avance en ligne pour plus de sécurité, bien que dans ce cas, j’aie pris le risque et j’ai heureusement pu le faire en personne et sans file d’attente. Mais je ne vous recommande pas de prendre un pari et de tenter votre chance autant que je l’ai fait…

Contrairement à d’autres musées trop grands et compliqués à visiter (comme le musée du Louvre), le musée d’Orsay est facile à visiter et ses expositions sont très complètes. Il n’y a pas de longues files d’attente ni de foule de spectateurs devant les œuvres majeures, et on n’a pas l’impression d’être bondé pendant la visite, même pour les œuvres les plus célèbres.

Mais avant de commencer, je voudrais signaler que je n’aime pas la disposition du bâtiment pour l’usage muséal et cela fera beaucoup de détracteurs, car le bâtiment lui-même a une belle façade et une belle histoire et les œuvres qu’il contient sont d’une valeur artistique incroyable, mais sa disposition intérieure ne permet pas de suivre un parcours normal et cohérent et il faut revenir plusieurs fois en arrière pour voir une pièce ou faire attention à ne pas en sauter une. Je ne demande pas une rangée de moutons à l’Ikea, mais je demande un peu plus de logique ou de signalisation pour déterminer l’itinéraire optimal.

Collection permanente

Rez-de-chaussée (Cour centrale)

L’escalier d’entrée vous invite à commencer par le rez-de-chaussée, en traversant d’abord toute l’aile centrale consacrée à la sculpture, avec quelques magnifiques œuvres d’art, même si mon point faible se situe à l’étage supérieur, de la main d’Auguste Rodin.

Rez-de-chaussée (pièces latérales)

Dans les salles latérales, même au rez-de-chaussée, il y a une multitude d’œuvres d’artistes qui ne sont pas aussi célèbres et connus de presque tout le monde qu’à l’étage supérieur, mais j’ai pu observer quelques joyaux de la peinture et beaucoup d’entre eux avec leur axe central développé dans le monde arabe, ce qui a attiré mon attention, en raison de ma résidence en Afrique du Nord ces dernières années, ainsi qu’un modèle de la section longitudinale du bâtiment de l’Opéra Garnier à Paris, construit à la même époque.

Étages supérieurs (zones ouvertes)

Quelques pièces de sculpture, pour la plupart plus petites que celles du rez-de-chaussée, sont visibles dans les espaces ouverts de l’étage supérieur donnant sur la cour centrale du bâtiment.

On notera en particulier certaines œuvres du grand sculpteur Auguste Rodin, qui, bien qu’il dispose d’un merveilleux musée à lui tout seul non loin d’ici à Paris, sont d’une très grande qualité artistique, notamment sa plus grande œuvre de son vivant, «Le Penseur», prêtée en 2022 par le musée Rodin au musée d’Orsay.

Le Penseur, Auguste Rodin

Le Penseur est sans doute la sculpture la plus célèbre de Rodin. Il a d’abord été intitulé par son auteur «Le Poète», puis «Dante pensant». Réalisée entre 1880 et 1882, son style se situe entre réalisme et romantisme, et l’œuvre nous montre le travail du sculpteur pour l’inachevé qu’il admirait tant chez Michelangelo Buonarroti.

L’œuvre s’inspire de l’Ugolino de Jean-Baptiste Carpeaux et surtout du Lorenzo de Medici de Michel-Ange (église San Lorenzo, Florence), car Rodin s’est rendu en Italie en 1875-76 pour étudier l’œuvre du grand Michel-Ange, ce qui a été décisif pour son travail ultérieur, le «libérant de l’académisme«.

La porte de l’enfer, Auguste Rodin

En 1880, l’État français commande à Rodin la conception d’une porte monumentale. Elle devait être décorée de onze bas-reliefs représentant la Divine Comédie de Dante. Pour réaliser cette commande, Rodin s’est inspiré des incroyables portes que Lorenzo Ghiberti a réalisées au XVe siècle pour le baptistère de la cathédrale de Florence.

Cependant, il n’a jamais considéré sa porte comme achevée, et elle n’a été exposée qu’une seule fois de son vivant, lors de l’exposition universelle de 1900 à Paris. Elle a ensuite été exposée au Musée Rodin de 1919 à 1966. Il se trouve au musée d’Orsay depuis son ouverture en 1986.

Collections temporaires (Antoni Gaudí et Aristide Maillol)

À cette occasion, je n’ai visité que la collection Gaudí, mais je suis pratiquement passée à côté, car la grande majorité de celle-ci était constituée de photographies et de projections vidéo sur sa vie et son œuvre, en dehors de la grande foule de visiteurs. Il est pour le moins curieux que, bien que la date de clôture de la collection ait été fixée au 17 juillet, elle soit encore ouverte aujourd’hui, 23 juillet.

Étage (pièces latérales)

De l’impressionnisme au néo-impressionnisme

En 1874, les peintres Paul Cézanne, Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir et Alfred Sisley organisent une exposition indépendamment de la sélection du jury de l’Exposition nationale, qui les rejette souvent. Un critique les a ironiquement qualifiés de peintres impressionnistes, un terme dérivé du titre d’une œuvre de Monet, qui est resté jusqu’à ce jour.

Les impressionnistes ont peint leur époque, la «modernité» dans le Paris des saisons, ses avenues, ses cafés et ses loisirs populaires sur les bords de la Seine, dans les bidonvilles, en peignant des paysages de la campagne française, de son littoral et de ses plages. Ils privilégiaient la spontanéité, la capture de l’instant, loin de la rigueur du détail des écoles des beaux-arts.

Quelques travaux remarquables

Bal du Moulin de la Galette (Auguste Renoir, 1876)

Cette peinture dépeint une atmosphère joyeuse et animée au Moulin de la Galette, un établissement populaire à l’époque dans le quartier de Montmartre (18e siècle), à Paris. Renoir a voulu refléter la façon dont la lumière affecte une image animée, en mouvement, chargée de nombreux acteurs, ce qui donne une difficulté supplémentaire au tableau et en fait son œuvre la plus ambitieuse.

Avec un style novateur pour l’époque, il a été une référence aux débuts du mouvement impressionniste et, bien qu’il ait fait l’objet de critiques à ses débuts, il a fini par être reconnu comme un chef-d’œuvre au fil des ans.

La Classe de danse (Edgar Degas, 1873-1876)

Degas était un grand amateur de l’Opéra, celui de la rue Le Peletier jusqu’à l’ouverture en 1873 de l’Opéra du Palais Garnier, où il se rendait en tant que spectateur mais aussi dans les coulisses, dans les salles de danse, suivant les répétitions des ballets, les entraînements et bien sûr les représentations, faisant des danseurs et du ballet le sujet principal de ses tableaux.

Il nous présente ici le quotidien des répétitions des danseurs sous l’œil attentif de leur maître, dont la silhouette appuyée sur sa canne, sur cette scène singulière pour la pratique du ballet, l’emballage et le blanc volatile des costumes des danseurs et le détail de l’arrosoir, qui montre qu’il est encore humide de sa récente utilisation, me semble sublime.

La nuit étoilée sur le Rhône (Vincent van Gogh, 1888)

L’œuvre représente un paysage nocturne sur les rives du Rhône. Le peintre utilisait principalement trois couleurs : le bleu, l’orange et le jaune. Dès son arrivée à Arles, Vincent van Gogh a voulu dépeindre une «nuit étoilée». Et il y est parvenu d’une manière originale et magistrale.

Portrait de l’artiste (Vincent van Gogh, 1889)

Vincent van Gogh a réalisé plus de quarante autoportraits, comprenant des peintures et des dessins. Dans cette dernière phase de sa vie et en raison de sa mauvaise situation financière, il a commencé à peindre des autoportraits, car il n’était pas en mesure d’obtenir des modèles pour ses œuvres.

Les verts et bleus clairs ressortent, contrastant fortement avec l’orange vif de ses cheveux et de sa barbe. Son visage révèle certains des nombreux problèmes qui, selon l’histoire, l’ont conduit à sa fin tragique.

Chambre à coucher de Van Gogh à Arles, (Vincent van Gogh, 1890)

Sur le thème de sa chambre à coucher, Van Gogh a réalisé trois tableaux presque identiques, celui-ci étant le troisième. Le tableau nous montre la simplicité avec laquelle il vivait sa vie en termes économiques. Pour cette chambre à Arles, il payait cinq francs par mois avec l’aide de son frère Théo.

La simplicité de ses lignes, du moins à mes yeux, me fait penser à une touche enfantine dans ses traits et à une abondance de couleurs qui est peut-être le résultat du tourbillon qui devait être au plus profond de ses pensées.

Chaumes de Cordeville à Auvers-sur-Oise, (Vincent van Gogh, 1890)

Ce tableau a été peint pendant la période la plus frénétique de la carrière de l’artiste, quelques semaines avant sa mort à Auvers-sur-Oise, au nord de Paris, où sa tombe se trouve à côté de celle de son frère.

Le dessin semble farfelu, ses mouvements grandiloquents montrent comment beaucoup de ses éléments semblent être mus par un vent fort ou comme s’ils prenaient vie et commençaient à parler. La maison, la récolte, les arbres, les nuages et même le ciel, tout cela lui confère une originalité sublime, unique dans les mains du maître Van Gogh.

L’Eglise d’Auvers-sur-Oise, vue de chevet, (Vincent van Gogh, 1890)

De son arrivée à Auvers-sur-Oise le 21 mai 1890 jusqu’au jour de sa mort le 29 juillet, le brillant peintre a été capable de produire environ soixante-dix toiles, soit plus d’une par jour, ce qui témoigne de son incroyable capacité.

En comparant ce tableau avec les «Cathédrales de Rouen» de Claude Monet, peintes un peu plus tard, on peut voir les grandes différences entre les peintures de Van Gogh et celles des autres impressionnistes, puisque la lumière n’est pas, en soi, au centre de son travail.

Le Docteur Paul Gachet, (Vincent van Gogh, 1890)

Le docteur Gachet, médecin d’Auvers-sur-Oise, était un peintre amateur et un grand adepte des impressionnistes, et a même été en contact avec plusieurs d’entre eux. Il accepta de traiter Vincent personnellement et passa avec lui les derniers jours de sa vie, durant lesquels Van Gogh peignit quelques portraits et dessins, dont le plus célèbre fut le tableau le plus cher jusqu’au jour de sa vente aux enchères chez Christie’s, où il atteignit le prix record de près de quatre-vingts millions de dollars en 1990 par un acheteur d’origine asiatique.

Malgré sa dévotion pour le maître Van Gogh, le docteur Gachet n’a pu empêcher sa fin irrémédiable, puisqu’il s’est donné la mort peu après l’avoir rencontré. Le docteur Gachet a lui-même réalisé une gravure de Van Gogh sur son lit de mort.

Cathédrales de Rouen (Claude Monet, 1892-1893)

Dans cette série de peintures de la cathédrale de Rouen, Monet reflète avec une intensité et des détails inégalés ses recherches sur les variations de la lumière sur la façade de l’édifice de la cathédrale tout au long de la journée. Il a réalisé une trentaine de tableaux de la cathédrale, dont les cinq exposés au Musée d’Orsay sont représentés ici.

La Danse au Moulin rouge РLa Goulue et Valentin le D̩soss̩ (Toulouse Lautrec, 1895)

Représentation de la danse au célèbre Moulin-Rouge, ouvert en 1889 à Montmartre, et de certaines de ses danseuses vedettes, telles que «La Goulue» et Jane Avril», amies personnelles de Toulouse Lautrec. La tonalité brune de l’ensemble du tableau contraste avec la danseuse centrale colorée en pleine danse et les petites traces telles que la couleur des cheveux de la danseuse à l’arrière-plan.

Localisation et coordonnées Musée d’Orsay.

Heures d’ouverture

  • Ouvert de 9h30 à 18h tous les jours, sauf le lundi, où il est fermé.
  • Les jeudis jusqu’à 21h45.
  • Fermé le lundi, le 1er janvier, le 1er mai et le 25 décembre.

Tarifs douaniers

  • Adultes : 16€.
  • Tarif réduit : 13€.
  • Les jeudis à partir de 18 heures : 12€.
  • L’entrée au musée est gratuite pour tous les visiteurs le premier dimanche de chaque mois.
  • Enfants de moins de 18 ans et citoyens de l’UE entre 18 et 25 ans : entrée gratuite.
  • Personnes à mobilité réduite et accompagnateur : entrée gratuite.
  • Entrée gratuite avec le Paris Pass et le Paris Museum Pass.

Comprend l’accès aux collections permanentes et aux expositions temporaires (2022-2023) :

  • Du 12 avril au 17 juillet 2022 : Antoni Gaudi
  • Du 12 avril au 21 août 2022 : Aristide Maillol (1861-1944). La quête de l’harmonie
  • Du 20 septembre au 22 janvier 2023 : Edvard Munch. Un poème sur la vie, l’amour et la mort
  • 18 octobre au 15 janvier 2023 : Rosa Bonheur (1822-1899)

Café, déjeuner et profiter de l’après-midi, où aller?

En plus du Café au rez-de-chaussée, il y a le restaurant historique au premier étage, et le Café Campana «cool», décoré par les designers brésiliens du même nom et dont la fenêtre se trouve être l’une des horloges géantes de la gare où tout le monde veut prendre une photo pour la postérité sur ses réseaux sociaux.

Cette fois-ci, cependant, j’ai décidé d’aller déjeuner à l’extérieur du musée, dans mon «Lion de Bruxelles» de plus en plus populaire, avec des moules et des frites à volonté et, cette fois encore, un café dans le charmant petit endroit situé en face de la cathédrale Notre-Dame, «Le Petit Châtelet», afin de pouvoir observer attentivement l’évolution de ses travaux de restauration, et avec cette fois-ci un grand nombre de visiteurs de la librairie attenante, «Shakespeare and Company», célèbre depuis ses débuts pour avoir un grand catalogue de littérature anglo-saxonne avec des visiteurs illustres dans la première moitié du 20ème siècle tels que Scott Fitzgerald ou Ernest Hemingway.

Une autre chose très significative est que, en 1922, la librairie a été la première à publier «Ulysse» de James Joyce, traduit en espagnol par, entre autres, ma chère tante María Luisa Venegas, Lili. Je voudrais également mentionner qu’elle a joué dans certains films et séries, comme «Before Sunset», avec Julie Delpy ou «Midnight in Paris«, de Woody Allen et, des séries comme «Highlander«.

A bientôt, câlins et bisous à vous tous!

@davidsevcab

Les Joveurs de cartes, Paul Cézanne

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