Son una parte importante de la gastronomía tunecina. Se caracterizan por ser tremendamente dulces y calóricos, muy elaborados y de gran calidad, por lo que decantarse por uno de ellos se convierte en una tarea complicada.
Los dulces tunecinos son uno de los grandes tesoros de la gastronomía del norte de África. Con sabores intensos y texturas únicas, estos postres tradicionales utilizan ingredientes como la miel, los dátiles y los frutos secos. En esta entrada te presento dulces tunecinos que no puedes dejar de probar.
Al igual que en el resto de los países magrebíes, el tunecino es goloso por naturaleza y no mira mucho por la gran cantidad de calorías que sus postres llevan, al contrario que los europeos. Para el gusto occidental, en general pueden llegar a ser empalagosos y mega calóricos, pero sus presentaciones y la combinación de sabores hacen difícil no sucumbir a ellos.
Suelen utilizar la materia prima del entorno, siendo la miel, los frutos secos (almendras, nueces, pistachos y piñones) y los dátiles, los ingredientes más utilizados en sus elaboraciones. Cada región tiene su especialidad y en muchos de ellos su elaboración se remonta a tiempo pretéritos manteniendo su tradición.
Los dulces tunecinos son un vicio absoluto. Si te gustan en general los dulces, seguramente te sentirás atraído por el encanto y la delicadeza de sus pasteles. Cada pastelería tiene una particularidad única que la diferencia de las demás. Muchos de ellos son muy apreciados por estar levemente o no tan leve, perfumados con agua floral y eso les da una característica singular.
Otro aspecto que hace que las recetas tunecinas siempre sean tan buenas es el hecho de que se transmiten de generación en generación y se conservan bien. Recetas tradicionales que merecen inyectar su alma dulce en cada ingrediente.


Assidat Zgougou
Rico y sabroso postre o dulce tunecino que a menudo se prepara para celebrar el Mawlid (Celebración del natalicio de un personaje de especial trascendencia, especialmente el del profeta Mahoma, el 18 de Octubre).
Originalmente estaba hecho de miel, smen (mantequilla clarificada hecha a base de leche de oveja y que tiene un sabor punzante y agradable), sémola, azúcar, harina, almidón, agua y agua de rosas. Recuerda por su aspecto a una mousse de chocolate o natillas y suele cubrirse de almendras, pistachos, nueces, piñones o incluso frutas secas.



Baklawa
Baklawa (también conocido como Baklava o Baglawa). Delicioso pastel que se elabora con una fina pasta hecha a base de nueces trituradas, que se va distribuyendo a su vez en una pasta filo para posteriormente regarla con almíbar o, en su defecto, con jarabe de miel. No obstante, esta es la receta más clásica, habiendo en la actualidad diversas variaciones a base de pistachos, semillas de sésamo o amapola y otro tipo de granos.
También es consumido en diferentes lugares de Europa. Los comienzos de su historia hay que rastrearlos en la antigua Mesopotamia, aunque está admitido que fueron los asirios en el siglo VII a.d.C. quienes fueron los primeros en unir la masa de pan junto con las nueces trituradas y la miel y hornear el resultado en sus hornos de madera.
En esta época, el baklawa tan sólo se reservaba para ocasiones especiales y, durante mucho tiempo, fue considerado como una comida de las clases acomodadas. Una vez se termina de hacer en el horno, se deja reposar al menos una hora y se sirve acompañado de café o té.




Makroud
Makroud es un dulce y delicioso pastel relleno de dátiles muy popular en varios países del norte del continente africano. Lo puedes encontrar por todo Túnez, desde en establecimientos de restauración hasta en tiendas e incluso vendedores ambulantes.
Tradicionalmente, se prepara para ocasiones sagradas como el Eid al-Fitr (Fiesta del fin del ayuno, festividad religiosa de la tradición islámica que nos indica la celebración del fin del Ramadán y abarca los tres primeros días del Shawwal) y se elabora con una masa de sémola, aceite de oliva, una pizca de sal y azúcar. La masa se amasa y se rellena con pasta de dátiles y nueces. Finalmente, se fríe en aceite y se baña en almíbar tan pronto como sale de la sartén.
Makroud es originario de la ciudad santa de Kairouan, ciudad más antigua del país. Aunque tradicionalmente está lleno de dátiles, también puedes encontrar muchas otras variaciones, como almendras y, otros rellenos dulces como chocolate o mermelada.





Samsa
Brick pequeño u hoja de malsouka generalmente formando un pequeño triangulo, rellena de avellanas y decorada con pistachos o almendras en polvo y sirope de agua de rosas. Es ideal para los pequeños o para acompañar un té durante la noche.
Son realmente deliciosas pero a la vez adictivas. Aunque su creación es considerada más argelina que tunecina, el “Samsa”, es otro dulce tunecino de gran consumo y de los más populares.



Mesfouf
Se trata de un cuscús dulce tunecino, que se sirve templado, y que se condimenta con almendras, dátiles, pasas y uvas, añadiéndole en ciertas zonas también granos de granada al gusto.



Bouza
Postre similar a las natillas hecho a base de sorgo, avellanas, semillas de sésamo, leche y azúcar. En Túnez capital y su región, es muy típica la “bouza”. Es un postre típico o dulce tunecino que forma parte de la culinaria tunecina en la época del Ramadán.



Bambalouni
Una delicia popular en Túnez, Bambalouni es una especie de rosquilla frita en aceite y cubierta con cantidades generosas de azúcar y miel, perfecta para los golosos. En Sidi Bou Said, una de los pueblecitos costeros más bonitos del país, es el postre por excelencia y es muy consumido en sus calles, como reclamo para los turistas. Es como un gran buñuelo caliente en forma de donut.





Bsisa
Pasta de cereales tostados molidos y especias. Bsisa es uno de los alimentos más antiguos de Túnez. Tiene su origen en la época romana, cartaginesa y bizantina. Este saludable plato tunecino consiste en varios cereales tostados, cebada molida con comino, azúcar y semillas como anís y fenogreco.
Normalmente encontrarás Bsisa con nueces trituradas, aceite de oliva o frutos secos. Bsisa también se puede servir como bebida cuando se combina con un líquido, como agua o leche, creando una poderosa bebida proteica que llaman Rowina o Bsisa Mdardra.

Zrir – Seed
El Zrir Seed tunecino es un pastel tradicional de semillas oleaginosas, como semillas de sésamo, miel, mantequilla y avellanas. Tradicionalmente se les da a las madres tunecinas después del nacimiento de sus hijos.
Como Zrir es un postre nutritivo, las madres lo comen para ayudarlas a recuperar fuerzas después del parto. También puede ayudar con las deficiencias de hierro. Por lo general, se sirve en vasos pequeños. Existen muchas variaciones de la receta, usando diferentes semillas a base de aceite, pero todas usan miel y mantequilla.

Cornes de gazelle / Tcharek. Cuernos de gacela
En árabe, se les conoce como «Ka’b el ghazal«, que significa tobillo de gacela. De alguna manera, esto se tradujo al francés como Cornes de gazelle (cuernos de gacela), que es como se conoce actualmente en todo Túnez.
Sin embargo, hacia Argelia lo llaman Tcharek, no me preguntes el por qué! De un sabor dulce aunque no en demasía, en boca es difícil de morder por su dureza y consistente, por lo que necesita de grandes sorbos de líquido para hacerla descender hacia tu estómago y, como buen dulce tunecino, está repleto de calorías.



Ourta
Pastelería típicamente tunecina hecha de hojas de hojaldre adornadas con frutos secos y regados con polvo de frutos secos también. Dulces tunecinos llamados «Dulzura de Ramadán».

Mkharek (مخارق)
Especialidad de la cocina tradicional tunecina que se prepara típicamente en Béja, pequeña población a unos 110 km al oeste de la capital, Tunis.
Mkharek es un dulce tunecino que está hecho de una masa suave y ligera de harina, smen (mantequilla clarificada hecha a base de leche de oveja y que tiene un sabor punzante y agradable), levadura y huevos enteros batidos. La masa se trabaja durante mucho tiempo y luego se deja reposar hasta 24 horas. Luego se preparan rosquillas y se doran en una fritura muy caliente. Una vez escurridos, se sumergen en miel o en un jarabe de azúcar espeso.
Existen dos variedades:
Mkharek regular, hecho de sémola, harina, mantequilla y aceite y el Mkharek especial, apodado en árabe tunecino «Maadhba» (el que soporta el sufrimiento) porque requiere mucho esfuerzo para su elaboración, con ingredientes como el smen, miel y huevos.
Hoy en día, el Mkharek es el pastel de referencia del Ramadán, apreciado en todo Túnez. Ya sea largo, redondo o en palitos, este pastel frito con miel es una adición inevitable a las mesas de los hogares tunecinos. Se desconoce su origen exacto, existen multitud de variantes en muchos países.

Ghrayba o Ghraybeh
Ghraybeh es crujiente por fuera y simplemente se derrite en la boca una vez que la muerdes. Estas galletas de mantequilla se hacen a menudo durante el Ramadán y el Eid para servir a los invitados. Se mantienen frescas durante un largo período de tiempo si se sellan correctamente a temperatura ambiente.
Tiene muchas formas de decorarse, con azúcar en polvo, con una almendra, nueces y las podemos ver con distintas formas, aunque las más habituales son redondas o en canutillos.




Harissa dulce
Curioso nombre el que le dan a este bizcocho muy dulce y sabrosísimo, que se te derrite en la boca nada más saborearlo, ya que al contrario que la salsa Harissa, picante y fuerte, es de los más dulce y suave que puedas probar en este país. Es un pastel o dulce tunecino hecho de sémolas y almendras que no te dejare indiferente. y que podrás encontrar en cualquier pastelería que se precie.



Zlebia
Zlebia, o Zelabia, intermedio entre un pastel y un dulce, se prepara en el Magreb (Argelia, Túnez y Libia, así como en la región Oriental de Marruecos), principalmente durante el mes de Ramadán. También se prepara en países de Oriente Medio.
Según las recetas, contiene azúcar, harina, miel y cardamomo. Lo podemos encontrar de diversos colores, naranja, amarillo o rojo, aunque no es más que el colorante para satisfacción de los niños.
Su forma es generalmente helicoidal. La superficie, sumergida en azúcar o miel, queda ligeramente dura y crujiente, lo que hace que se quede pegada a los dientes durante bastante tiempo después de acabar de comerlo.



Markoudha
El Markoudha es una crema casera para niños y no tan niños tunecinos durante el mes de Ramadán, cuya preparación proviene originalmente de Bennane en la ciudad costera de Monastir.
Esta receta recibe numerosos nombres, desde Markoudha, Kordiane hasta Kahwa Adham, pero todos designan esta crema ligera preparada con claras de huevo batidas con azúcar, zumo de limón, agua de azahar… utilizando un batidor de madera de forma muy específica, para obtener una especie de merengue cremoso, aireado y extremadamente dulce. Luego se decora con frutos secos o pequeños caramelos para hacerlo crujiente o bien con frutas para enriquecerlo.
En la región de Bennane de Monastir, la tradición exige que las jóvenes novias preparen el Markoudha, pasándose horas batiéndolo a mano, para ofrecérselo a sus novios como prueba de su afecto y amor.



Y esto es todo sobre la pastelería y los dulces en Túnez, seguro que me dejo algunos importantes, pero hasta aquí son todos los que he podido degustar, como todo en lo que escribo.
De nuevo espero os haya gustado y solo me queda desearos que estáis todos bien y seguros, recordaros que ya queda menos para que acabe toda esta pandemia del demonio y desearos, como siempre un buen fin de semana. Nos leemos!



Coleção tão deliciosa de comida!