🖼️ “De Monet a Van Gogh, un paseo por la estación convertida en templo del arte moderno”
El Museo de Orsay París es una parada obligatoria para los amantes del arte. El pasado día 23 de Junio y de regreso a Túnez, me organicé para tener gran parte del día libre en Paris. Iba descargado de maletas y hacia una temperatura estupenda, no tan caluroso como en Sevilla.
Salí muy temprano de Sevilla en el primer vuelo de la mañana y aterricé sobre las 9 en el aeropuerto Charles de Gaulle y cogí el primer RER (tren de cercanías) dirección centro ciudad.
Bajada en Les Halles y me acerco a un típico café parisino donde disfruto de un fabuloso desayuno compuesto de un gran tazón de café con leche, zumo de naranja natural, baguette con aceite de oliva con una pizca de sal y un maravilloso croissant de mantequilla con mermelada de frambuesa, mientras observaba los numerosos transeúntes en la plaza que estaba junto al Centro Pompidou.






Museo de Orsay
Mundialmente conocido por su increíble colección de arte impresionista del mundo occidental desde 1848 hasta 1914. Dichas colecciones no solo son de pintura, que seguramente es lo primero que se nos viene a todos a la cabeza cuando hablamos de impresionismo, sino que también las hay de arquitectura, escultura, artes decorativas y fotografía.
Aunque la más importante y conocida sea evidentemente, la de pintura, con artistas representados de la talla de Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edouard Manet, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Edgar Degas, Eugène Delacroix o las esculturas de Auguste Rodin, pero para maravillarse con este último siempre recomiendo acercarse al Museo al aire libre que lleva su nombre en la misma ciudad de Paris…etc.


Breve historia
Situado en el distrito 7 de París, a orillas del Sena, frente a los jardines de las Tullerías, el museo se instaló en una antigua estación de tren inaugurada en el año 1900 con motivo de la Exposición Universal de París.
Su construcción se llevó a cabo a cargo del arquitecto francés Victor Laloux y cuya misión fue servir de puerta de entrada a la ciudad para los viajeros que llegaran a la Exposición.

Estuvo en uso hasta el año de comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939, durante la cual, se transformó en un centro de envío de mercancías y tras la liberación, en prisión temporal para muchos de los derrotados en la Gran Guerra. Fue entonces cuando quedo en el abandono, hasta los años 70, en que se planteó su demolición.
Pero finalmente en el año 77 y durante la presidencia de la República de Valéry Giscard d’Estaing, se decidió su transformación en Museo, cuyos trabajos de remodelación duraron hasta su inauguración en 1.986 por el también presidente François Mitterrand, año en que tuve la suerte de conocerlo, en mi primera visita a París con mis tíos Alejandro, Lili y mi prima Luisat. La visita actual hace las veces de la número 37 a la Ciudad de la Luz.

Colecciones
El Museo de Orsay contiene pinturas impresionistas y post-impresionistas, además de una gran colección de escultura, artes decorativas y elementos arquitectónicos.
La pintura impresionista representa la naturaleza y los sucesos mundanos de la vida real y se suele ambientar en decorados al aire libre plasmando el recorrido de la luz en los objetos a lo largo del día y sus diferentes tonalidades.
En las zonas centrales y abiertas de grandes techos suelen estar las esculturas, dejando las pinturas para las salas laterales tanto de la planta baja como de las de más altura.

El Museo de Orsay posee la mayor y más valorada colección de pintura impresionista del mundo. En él se exhiben más de 4.000 obras de forma permanentemente, aunque en sus reservas alberga muchos tesoros. Sin embargo, es imposible presentar todas las obras al público a pesar de una superficie de exposición de más de 57.000 metros cuadrados.
El Museo se divide en las colecciones permanentes y temporales, dedicadas en el día de mi visita al genio español de la arquitectura, Antonio Gaudí y a Aristide Maillol, pintor, grabador y escultor francés, las cuales comentaré más adelante, aunque como es evidente, no fueron el centro principal de mi visita.

Visita
Siempre es recomendable la compra anticipada online para tener una mayor seguridad, aunque en este caso, me arriesgué y pude hacerla en persona y sin colas, por suerte. Pero no recomiendo jugárosla y tentad como yo tanto a la suerte…
Al contrario que otros museos demasiado extensos y complicados de recorrer (como el Museo del Louvre), el de Orsay resulta cómodo de visitar y sus exposiciones son muy amplias. No existen grandes colas ni multitud de espectadores frente a las grandes obras y no hay sensación de agobio durante el recorrido, ni siquiera en las obras más famosas.

Antes de comenzar, quiero destacar que no me gusta la distribución del edificio para su uso museístico y esto me creará multitud de detractores, ya que el edificio en si es de bonita fachada e historia y las obras que contiene son de increíble valor artístico, pero su distribución interior, no ayuda a seguir un recorrido coherente y has de retroceder muchas veces para ver alguna sala o estar atento de no saltarte alguna.
No pido que sea una hilera para borregos al estilo Ikea, pero si algo más de lógica o señalización para dirimir el recorrido óptimo.
Colección Permanente
Planta baja (Patio central)
La escalera de entrada te invita a comenzar de frente por la planta baja recorriendo primero todo el ala central dedicada a la escultura, con algunas magnificas obras de arte, aunque mi debilidad está en la planta alta de la mano de Auguste Rodin.



Planta baja (Salas laterales)
En las salas laterales, aun en la planta baja, hay multitud de obras de autores no tan famosos y conocidos por casi todos, como en la planta alta, pero pude observar algunas joyas de la pintura y multitud de ellas con su eje central desarrollado en el mundo arabe, lo cual atrajo singularmente mi atención, debido a mi residencia en el norte de África de los últimos años, así como una maqueta del corte longitudinal del edificio de la Opera Garnier de Paris, construido en la misma época.








Plantas altas (Zonas abiertas)
Algunas piezas de escultura, en su mayoría de menor tamaño que en la planta baja, pueden observarse en las zonas abiertas de la planta alta que dan al patio central del edificio.
A destacar algunas obras del gran escultor Auguste Rodin, que aunque tenga un Museo maravilloso propio no muy lejos de aquí, en París, están son de muy alta calidad artística, sobre todo su máxima obra en vida, «El Pensador», cedida en este año 2022 por el Museo Rodin al Museo de Orsay.


El Pensador, Auguste Rodin
El Pensador es, sin duda, la más célebre escultura de Rodin. Fue titulada inicialmente por su autor «El Poeta», y luego, «Dante Pensando». Realizada entre los años 1880 y 1882, su estilo se sitúa entre el realismo y el romanticismo y la obra nos muestra el trabajo del escultor por lo no acabado que tanto admiraba en Miguel Ángel Buonarroti.
La obra está inspirada en el Ugolino de Jean-Baptiste Carpeaux y sobre todo en el Lorenzo de Médici de Miguel Ángel (Iglesia de San Lorenzo, Florencia), tras su viaje a Italia en 1875-76 para estudiar la obra del gran Miguel Ángel, la cual fue determinante para su trabajo posterior, «liberándolo del academicismo».



La Puerta del Infierno, Auguste Rodin
El Estado francés encargó a Rodin en 1880 una puerta monumental. Esta debía estar decorada con once bajorrelieves representando la obra de Dante, la Divina Comedia. Para llevar a cabo el encargo, Rodin se inspira en las increíbles puertas que Lorenzo Ghiberti realizo en el siglo XV para el Baptisterio de la Catedral de Florencia.
Sin embargo, nunca llegó a considerar terminada su Puerta, y sólo fue expuesta una vez en vida, en la Exposición Universal de 1900 en Paris. Más adelante, el Museo Rodin la expuso de 1919 a 1966. Se encuentra en el Museo de Orsay desde su apertura en 1986.

Colecciones temporales (Antoni Gaudí y Aristide Maillol)
En esta ocasión únicamente visité la colección de Gaudí, pero pase prácticamente de largo, al ser su inmensa mayoría fotografía y proyección de videos acerca de su vida y obra, aparte de haber gran tumulto de visitantes. Cuanto menos curioso que aunque la fecha de cierre de la colección fuera el pasado 17 de Julio, esta estuviera aún abierta a día de hoy, 23 de Julio.

Plantas altas (Salas laterales)
Del impresionismo al neoimpresionismo
Fue en el año de 1874, cuando los pintores Paul Cézanne, Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir y Alfred Sisley organizaron una exposición de manera independiente a la selección del jurado de la Exposición Nacional que los rechazaba a menudo. Un crítico ironizó calificándolos de pintores impresionistas, un término derivado del título de una obra de Monet, el cual acabo permaneciendo hasta nuestros días.
Los impresionistas pintan su época, la «modernidad» en el París de las estaciones, sus avenidas, sus cafés y el ocio popular a orillas del Sena, en los barrios pobres, pintando paisajes de la campiña francesa, su litoral y sus playas. Priorizan la espontaneidad, plasmar el momento, lejos del rigor del detalle de las escuelas de bellas artes.



Algunas obras destacadas
Bal du Moulin de la Galette (Auguste Renoir, 1876)
La Pintura representa un ambiente alegre y animado en el Moulin de la Galette, establecimiento popular en la época del barrio de Montmartre (XVIII), París. Renoir quiso reflejar como afecta la luz en una imagen animada, en movimiento, cargada de muchos actores, lo cual le da una dificultad extra al cuadro y le convierte en su obra más ambiciosa.
Con un estilo innovador para la época, fue una referencia en los primeros días del movimiento impresionista y aunque fue objeto de críticas en sus primeros momentos, termino por darle un reconocimiento pasados los años, catalogándose como obra maestra.

La Classe de danse (Edgar Degas, 1873-1876)
Degas era un gran aficionado a la Ópera, la de la calle Le Peletier hasta la inauguración en 1873, de la Opera en el Paláis Garnier, donde acudía como espectador pero también entre bastidores, a las salas de danza, siguiendo los ensayos de ballet, entrenamientos y por supuesto las funciones, convirtiendo a las bailarinas y al ballet en el tema principal de sus cuadros.
Aquí nos presenta lo cotidiano de los ensayos de las bailarinas bajo la atenta mirada de su maestro, cuya figura apoyado en su vara, sobre esa tarima singular para la práctica de ballet, la envoltura y el blanco volátil de los trajes de las bailarinas y el detalle de la regadera que deja apreciar que esta aun húmeda por su reciente uso me parece sublime.

La nuit étoilée sur le Rhône (Vincent van Gogh, 1888)
La obra representa un paisaje nocturno a orillas del Ródano. El pintor utiliza principalmente tres colores: el azul, el naranja y el amarillo. Vincent van Gogh pretendía representar una “noche estrellada” desde que llegó a Arlés. Y aquí lo consiguió de una forma original y magistral.

Portrait de l’artiste (Vincent van Gogh, 1889)
Vincent Van Gogh realizó más de cuarenta autorretratos, entre pinturas y dibujos. En esta etapa final de su vida y debido a su mala situación financiera, empezó a auto retratarse, al no poder conseguir modelos para sus obras.
En ella destacan los verdes y azules claros, los cuales contrastan de manera brusca con el naranja fuerte de su pelo y barba. En su rostro se puede intuir algunos de los numerosos problemas que según cuenta la historia, le acercarían a su trágico final.

La chambre de Van Gogh á Arles, (Vincent van Gogh, 1890)
Sobre el tema de su dormitorio, Van Gogh realiza tres cuadros casi idénticos, siendo este el tercero. El cuadro nos presenta la sencillez con que discurría su vida en términos económicos. Por este dormitorio en Arlés, pagaría cinco francos mensuales con la ayuda de su hermano Theo.
La sencillez en sus líneas recuerda un toque infantil en sus trazos y una abundancia de colores que quizás fuera fruto del torbellino que debía ser el interior de sus pensamientos.

Chaumes de Cordeville a Auvers-sue-Oise, (Vincent van Gogh, 1890)
Este cuadro fue pintado durante el periodo más frenético de creación de la carrera del artista, pocas semanas antes de su fallecimiento en Auvers-sur-Oise, al Norte de París, donde se encuentra su tumba junto a la de su hermano.
El dibujo parece descabellado, sus movimientos rimbombantes muestran como gran parte de sus elementos parecen como movidos por un fuerte viento o como si tomaran vida y fueran a comenzar a hablar. Desde la casa, la cosecha, los árboles, las nubes y hasta el cielo y todo ello le da una excelsa originalidad, única en las manos del maestro Van Gogh.

L’Eglise d’Auvers-sue-Oise, vue de chevet, (Vincent van Gogh, 1890)
Desde su llegada a Auvers-sur-Oise el 21 de mayo de 1890, y hasta el día de su muerte el 29 de julio, el genial pintor fue capaz de realizar alrededor de setenta lienzos, es decir, más de uno al día, lo que demuestra su increíble capacidad realizadora.
Al hacer la comparación de este cuadro con las «Cathédrales de Rouen» de Claude Monet, pintadas algo después, podemos observar las grandes diferencias entre la pintura de Van Gogh frente al resto de impresionistas, ya que la luz no es en sí, el centro de sus trabajos.

Le Docteur Paul Gachet, (Vincent van Gogh, 1890)
El Doctor Gachet, médico de Auvers-sur-Oise, fue un aficionado a la pintura y gran seguidor de los impresionistas e incluso estuvo en contacto con muchos de ellos.
Accedió a tratar personalmente a Vincent y con el pasara los últimos días de su vida, en los que Van Gogh le pinta algunos retratos y dibujos, siendo este el más famoso de todos de ellos, sobre todo por haber sido el cuadro más caro hasta el día de su venta en una subasta en la Sala Christie’s, donde alcanzó un precio récord en 1990, cercano a los ochenta millones de dólares, por parte de un comprador de origen asiático.
Pese a su devoción por el maestro Van Gogh, el doctor Gachet no podrá impedir su irremediable final, ya que se quitaría la vida al poco de conocerlo. El mismo Doctor Gachet hizo algún grabado de Van Gogh en su lecho de muerte.

Cathédrales de Rouen (Claude Monet, 1892-1893)
Con esta serie de la Catedral de Rouen, Monet refleja con inigualable intensidad y detalle sus investigaciones acerca de las variaciones en la luz sobre la fachada del edificio catedralicio a lo largo del día. Realizó alrededor de 30 pinturas de la Catedral, de las cuales podemos ver aquí representadas las cinco que expone el Museo de Orsay.





La Danse au Moulin rouge – La Goulue et Valentin le Désossé (Toulouse Lautrec, 1895)
Representación de baile en el famoso Moulin-Rouge, abierto en 1889 en Montmartre y, de algunas de sus bailarinas estrella como «La Goulue» y Jane Avril», amigas personales de Toulouse Lautrec.
A destacar la tonalidad marrón de todo el cuadro en contraste con el colorido de la bailarina central en pleno baile y pequeños trazos como el color del pelo de la bailarina en segundo plano.

Ubicación y Datos de contacto Museo de Orsay
- Dirección: Esplanade Valéry Giscard d’Estaing, a orillas del Sena y frente a las Tullerias.
- 75007 – París, Francia
- Phone : (33) 01 40 49 48 14
- Web : musee-orsay.fr
- Youtube
Horarios
Abierto de 9.30 a 18.00 horas todos los días, excepto los lunes, que permanece cerrado.
Los jueves hasta las 21.45 h.
Cerrado los lunes, el 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre

Tarifas
- Adultos 16€
- Tarifa reducida 13€
- Jueves a partir de las 18h00: 12€
El acceso al museo es gratuito para todos los visitantes el primer domingo de cada mes.
Menores de 18 años y ciudadanos de la UE entre 18 y 25 años: entrada gratuita.
Personas con movilidad reducida y acompañante: entrada gratuita.
Entrada gratuita con Paris Pass y Paris Museum Pass.
Incluye acceso a las colecciones permanentes y a las exposiciones temporales (2022-2023):
- 12 de abril al 17 de julio 2022: Antonio Gaudí
- 12 abril al 21 agosto 2022: Aristide Maillol (1861-1944). La búsqueda de la armonía
- 20 septiembre al 22 enero 2023: Edvard Munch. Un poema de vida, amor y muerte
- 18 octubre al 15 enero 2023: Rosa Bonheur (1822-1899)
Café, comida y sobremesa, donde ir?
Además del Café de la planta baja, destaca el Restaurante histórico ubicado en el primer piso, y el «cool» Café Campana, decorado por los diseñadores brasileños del mismo nombre y cuya ventana resulta ser uno de los relojes gigantes de la estación donde todos quieren hacerse la foto para la posteridad en sus redes sociales.


Sin embargo, en eta ocasión, yo decidí salir a almorzar fuera del Museo, en mi cada vez más habitual «El León de Bruselas» a base de Mejillones y patatas fritas a voluntad y, repito también esta vez cafelito en el coqueto y pequeño local situado frente a la Catedral de Notre Dame, «Le Petit Châtelet», para así poder observar detenidamente el avance de sus obras de restauración.
Y esta vez con bastante afluencia a la librería colindante, «Shakespeare and Company», famosa desde sus inicios por poseer un gran catálogo de literatura anglosajona con visitantes ilustres en la mitad primera mitad del siglo XX tales como Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway.
Algo también muy significativo es que, en 1922, la librería fue la primera en publicar el «Ulises«, de James Joyce, el cual fue traducido al español por entre otros, mi querida tía María Luisa Venegas, Lili. También me gustaría mencionar que ha aparecido en algunas películas y series, como «Antes del Atardecer», con Julie Delpy o «Medianoche en París«, de Woody Allen y, series como «Highlander«.
Nos vemos muy pronto, besos y abrazos a tod@s!
@davidsevcab




