Montecristo No. 5

Montecristo No. 5: Un Clásico para Fumadas Breves

 Perfecto para un espresso, un final de almuerzo o una conversación breve con historia

El Montecristo No. 5 Habano es uno de los clásicos imprescindibles para los amantes del buen tabaco. Aunque pequeño en tamaño, ofrece una experiencia intensa y rica en matices. Ideal para una fumada corta, este habano demuestra que lo breve puede ser memorable.

✅ Resumen rápido del Montecristo No. 5

  • Mejor momento: café, sobremesa, tarde, etc.
  • Tipo: habano corto / fumada breve
  • Duración orientativa: 20 min 
  • Fortaleza: media
  • Perfil: madera, café, cacao, especias… 

Su nombre se origina en la gran novela, la cual me leí cuando seguro no había aún cumplido los 10 años, «El Conde de Montecristo» de Alejandro Dumas. Es tradición que un «Lector» acompañe con su lectura a los «Torcedores», figura emblemática encargada de culminar con sus experimentadas manos todo el proceso de confección a mano de los Habanos, bien sea leyendo el periódico o bien novelas escogidas por elección popular.

Un lector leía la novela a los Torcedores de la fábrica de H. Upmann en La Habana, dónde se fundó la marca allá por 1935, por las familias Menéndez y García y, tal fue la aceptación, que se le dio el nombre del protagonista de la novela a la nueva marca.

Inicialmente, Montecristo creó una gama de habanos compuesta únicamente por las «vitolas» o anillas de los cigarros puros, las cuales indican los diferentes formatos que puede adoptar un puro según su longitud, grosor y figura, numeradas del 1 al 5. En adelante, se fue ampliando progresivamente esta gama para incorporar una oferta que cubriera todos los gustos de los fumadores.

Montecristo fue considerada como la más selecta de Cuba hasta que en 1968 se creó Cohíba. Hoy en día sigue vendiendo más cigarros que cualquier otra marca cubana, superando los treinta millones de unidades al año.

En función del tiempo que disponemos para fumar un cigarro y la intensidad con la cual queremos sentirlo en boca, existen una importante variedad de formatos y tamaños. Una misma marca de cigarro, con la misma combinación de tabacos, se va a fumar más fuerte o “picante” en cigarros de menor diámetro y más suave y pleno en los de mayor sección.

La Vitola es la denominación que recibe cada tipo de cigarro en función de la combinación de tres características:

  • Calibre o Cepo: medida del grosor de un cigarro.
  • Longitud.
  • Forma.

Según el Cepo los cigarros se clasifican en: calibre fino (de 26 a 39), calibre medio (de 40 a 44) y calibre grueso (de 46 en adelante).

Las vitolas más conocidas (nombradas según el vitolario cubano original) son (número del cepo por el largo en milímetros):

  • Panetellas (34 x 117).
  • Marevas (42 x 129)
  • Coronas (42 x 142)
  • Julietas (47 x 178)
  • Robustos (50 x 124)
  • Campanas (52 x 140)
  • Pirámides (52 x 156)
  • Brevas (42 x 133)
  • Prominentes (49 x 194)
  • Gran Coronas (47 x 235)

Montecristo No.5 se presenta con dos capas en una caja de 25 cigarros con un calibre medio de 42 y una corta longitud de 102 milímetros. Tiene un sabor redondo a tabaco leve a fuerte que consiste en vainilla, cacao, algo de amargo, seco, amaderado, algo terroso y picante y con un ligero dulzor, todo ello por tramos.

Montecristo No. 5: ¿Vitola, Tamaño y por qué es tan Popular?

Tiro y combustión excelentes. Aroma con notas terrosas y frescas a la vez, humo espeso, blanco y abundante. Montecristo No.5 envejece durante dos años antes de envasarse, lo que le hace aumentar la riqueza de su sabor.

Es el más pequeño de las primeras cinco líneas de Montecristo y su línea más vendida. Excelente opción para una pequeña pausa o como aperitivo de alrededor de 20 a 30 minutos, tanto para expertos como para los menos iniciados, entre los que me encuentro, ya que no soy un fumador de diario, es más, únicamente fumo Habanos y nunca fumé cigarrillos.

Se combina perfectamente con los estilos de vida exigentes de hoy día. Pequeño como para no tomar demasiado tiempo, pero con la clase y medidas suficiente como para permitir el placer del puro cubano.

La presentación de este puro es al clásico estilo cubano, la famosa librea de color amarillo de la marca Montecristo envuelta alrededor de una caja de cedro. Existen tanto cajas clásicas de 25 y 10 piezas en madera como reducidas de 5. Aunque puedes adquirirlo de forma individual en casi cualquier establecimiento que se precie.

Si te interesan los habanos de fumada breve y gran sabor, también puedes leer mi artículo sobre el Romeo y Julieta Wide Churchill, otro de mis favoritos para momentos especiales.

Una de las partes más agradables de probar nuevos puros trata de distinguir las diferentes notas de sabor que se experimentan a lo largo de las distintas etapas del mismo a lo largo de su fumada.

Pero algunos de los sabores y aromas no se perciben hasta que se enciende el puro. Aunque también es posible obtener detalles sobre los sabores, aromas y la construcción del cigarro a partir de su calada en frío, que se refiere a dar una calada antes de encenderlo.

Notas de sabor por tercios (mi experiencia)

Una vez que se enciende, a menudo experimentará un perfil de sabor completamente diferente al de la calada en frío. Desde el punto de vista de la degustación, los aficionados a los puros suelen dividirlos en tres tramos o tercios y, cada segmento ofrece diferentes sabores. Este no siempre ocurre así, pero es un buen marco para usar cuando se intenta identificar las notas de cata mientras se fuma.

Cuando enciendes por primera vez el Montecristo No. 5, comienza un poco lento. Destacan toques sutiles de un sabor a nuez y madera, con algún recuerdo a dulce. En el segundo tramo, vemos que el sabor cobra vida y como por arte de magia, los nuevos sabores de vainilla y cacao aparecen rápidamente y se unen a las notas frescas de madera y crema que se encuentran en el primer tercio.

Pasando al último tercio, siguen persistiendo las notas dulces, aunque aparecen nuevas notas terrosas y amaderadas, siendo estas últimas muy potentes, las cuales le confieren un final simplemente maravilloso. La ceniza se mantendrá intacta durante mucho tiempo, lo que, según los entendidos, es bueno para un cigarro muy pequeño.

Maridaje y cuándo lo recomiendo

Los sabores que están más arraigados en el cigarro te pueden ayudar a decidir con que bebida marida mejor.

Algunas de las opciones de maridaje más populares incluyen:

  • Café
  • Cognac o Brandy
  • Ron
  • Whisky de malta
  • Bourbon

Aunque soy más aficionado al Ron, principalmente cubano, últimamente me decanto más por el Bourbon, en concreto el Jack Daniel’s Tennessee Honey, una mezcla de Jack Daniel’s Tennessee Whiskey con un licor de miel único de elaboración propia. Los enormes sabores del cigarro y el whisky se combinan para hacer un maridaje casi perfecto, en esta ocasión, con un toque dulce proveniente de la miel, que a mí particularmente, me encanta.

Si es la primera vez y busca disfrutar de su primer cigarro habano a solas o en compañía de amigos, el Montecristo No. 5 le proporcionará el punto de entrada perfecto a los cigarros puros, aunque puede que caiga en el peligro de aficionarse rápidamente. Con un tiro suave y notas de café y madera, el Montecristo No. 5 Habano se disfruta mejor en momentos de pausa.

Montecristo No. 5 habano corto clásico
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Montecristo No. 5 habano corto clásico

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