mural en Djerbahood al atardecer

Djerbahood al Atardecer: Un Paseo entre Paredes que Hablan

Qué ver en Djerbahood al atardecer

Djerbahood al atardecer se transforma en un museo viviente, donde el arte callejero cobra vida entre la luz dorada y las sombras de sus callejones.

El verano está tocando a su fin y las altas temperaturas parecen haber quedado atrás, gracias a Dios. Aquí en Djerba hemos llegado a la friolera de 53 grados algunos días de Agosto y eso a pie de playa con la humedad que conlleva, es algo realmente difícil de soportar.

Por eso, convivir con los treinta y largos grados que tenemos actualmente, parece mucho más llevadero, pero si lo piensas dos veces, siguen siendo demasiados.

Aunque imagino que, quizás por ser una isla, a esas horas en que el sol va cayendo y nos deja para dar paso a la noche, en esos momentos en que no existe la claridad de la mañana, ni hay tampoco una oscuridad o falta de luz que dificulte tu visión, es cuando mejor me encuentro aquí ya que suele hacer una agradable brisa casi siempre.

Mi experiencia recorriendo Djerbahood al atardecer

Y probablemente, es el mejor momento del día para pasear por el barrio de Djerbahood en la zona de Erriadh, al suroeste de la isla.

Puedes encontrar grupos de niños jugueteando por las calles, casi todas peatonales, al más puro estilo de los pueblecitos andaluces de interior.

También es común ver pandillas de jóvenes, casi todas chicas, haciéndose algún “selfie” o foto «Tumblr» que poder colgar en sus redes sociales en alguna esquina tras las bellas tonalidades en rosa de las buganvillas o junto a cualquier bonita puerta tradicional pintada casi siempre en tonos azul claro, de cualquier vivienda restaurada, como casi todas en Djerbahood.

Pero dejadme situaros algunas horas antes y, entenderéis como el día se ve de otra manera, ya que mi mañana comienza desayunando junto a la lectura de un nuevo pasatiempo, «La Fiesta del Chivo», mi primera, por el momento, novela de Mario Vargas Llosa, en el siempre interesante Café “Fondouk”.

Escondido como casi siempre hago, en algún recoveco de su inmenso patio, sin que nadie pueda casi observar mi presencia y, mas aun, tras pasar el resto de este magnifico y soleado día de final de verano, tumbado en la hamaca de la coqueta piscina de Dar Dhiafa, maravillosa casa de huéspedes o pequeño hotel boutique en Djerbahood, donde, casi en exclusividad y sin ver más allá de dos o tres clientes en todo el día, disfruto de algún que otro refrigerio, un buen habano y una bella compañía.

Y qué decir de Djerbahood, creo que ya van tres o quizás cuatro artículos sobre este original rincón tunecino, que nunca me deja indiferente y suele en cada visita, ofrecerme algúna nueva sorpresa, pequeño detalle o lugar que antes no me había parado a contemplar o tal vez, había pasado por alto.

Murales destacados

Siempre hay un nuevo cuadro, un nuevo pequeño establecimiento hotelero o un nuevo y curioso escaparate de una tienda de accesorios propiedad de un europeo residente que me llama la atención y me hace sacar la cámara para inmortalizar el momento.

Pero por encima de todo, lo que más me transmite Djerbahood, lo que de verdad me cautiva, es esa sensación de calma, sosiego y tranquilidad que en muy pocos otros lugares he podido percibir con esa digamos, profundidad, comparable quizás a esos breves pero a la vez increíbles momentos en que, una vez acabada la jornada de trabajo, relajado y sin prisas, te enciendes un buen habano y/o te abres una botella de ese buen vino o destilado que tanto te gusta dejando volar tu imaginación.

Ya a eso de la medianoche y tras una elegante y copiosa, quizás demasiado, cena en «Haroun», romántico restaurante con forma de velero en La Marina de Houmt Souk, bajarte del taxi antes de llegar a tu hotel y pasear de nuevo por la bella Djerbahood, que ahora te ofrece una imagen desierta, sin apenas nadie en las calles más que un par o tres de jóvenes disfrutando de esos pequeños vicios amparados por la oscuridad de la noche, observando como el barrio duerme y con la sensación de completa e infinita soledad.

Djerbahood al atardecer, siempre serás mi lugar preferido de Djerba, donde un paseo a cualquier hora del día, es de obligada visita, aunque a partir de hoy, darlo al atardecer, durante la puesta de sol, se ha convertido en mi nuevo y mejor momento del día.

También puedes leer mi artículo sobre Maison Leyla si planeas quedarte en la isla.

Gracias Djerbahood, abrazos y besos para tod@s…

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