Viaje familiar a Londres con niños

Viaje Familiar a Londres: Explorando la Capital Inglesa.

Consejos para organizar un viaje familiar a Londres

En Junio pasado, aproveché que mi hija mayor, Leticia de 19 años, estaba viviendo en Londres y que mi hijo pequeño, David de 10, acababa de hacer su Primera Comunión, para llevarlo a visitar a su hermana y, de paso, conocer la capital inglesa.

Hacía alrededor de 15 años que no visitaba Londres, y me llevé una grata sorpresa al reencontrarme con esta ciudad. Si estás organizando un viaje familiar a Londres, estos consejos te ayudarán

Viaje familiar a Londres con niños
Christ Church College, Oxford

El viaje desde Sevilla en vuelo directo duró 2,5 horas, y la conexión en tren y metro hasta el barrio de Kensington, donde vivía Leticia, tomó alrededor de 1 hora y media. Nos hospedamos en un hotel junto a su residencia y a un paso de Hyde Park, Notting Hill y todo el centro histórico.

Londres, aunque no tan bonita como otras capitales europeas como París o Roma, tiene un aura especial. Es una ciudad muy animada y divertida, con muchísimas cosas que hacer y visitar, tanto para adultos como para niños. 

Pasamos 3 noches y casi 4 días, ya que llegamos temprano en la mañana el primer día y salimos en el último vuelo de la tarde del cuarto y último día.

Viaje familiar a Londres con niños
Londres

Primer día: explorando Kensington

Kensington es uno de los barrios más lujosos de Londres, con elegantes mansiones y casas. Comenzamos paseando por Kensington Park, disfrutando del día soleado y del ambiente relajado, con londinenses haciendo picnics, parejas, amigos y turistas recorriendo el parque. Nos decepcionó un poco descubrir que los patinetes de alquiler no funcionaban dentro de los parques, ya que nos encanta utilizarlos en nuestros viajes.

Disfrutamos mucho de los desayunos en Kensington, con cafeterías por todos lados que ofrecían multitud de opciones: desayunos ingleses, americanos, todo tipo de pasteles, zumos variados. Solo el café no fue tan bueno, lo cual es comprensible, siendo Inglaterra un país conocido por su té.

Segundo día: Excursión a Oxford

Madrugamos para hacer una excursión a Oxford, que ninguno de nosotros conocía. Tras un breve caos en la estación de tren debido a un retraso y a la falta de información clara, finalmente llegamos a Oxford en poco más de una hora. La estación de tren de Oxford está cerca del casco histórico, así que decidimos caminar desde allí y explorar la ciudad.

Visitamos el famoso «Christ Church College«, que es considerado como el más aristocrático de Oxford, no en vano, ha formado a trece Primeros Ministros. La entrada era cara (20 libras por persona – alrededor de 24€) y no había disponibilidad hasta las 3 de la tarde, así que decidimos aprovechar para almorzar en el cercano restaurante italiano «Gusto» donde la pasta fue un éxito, y la cerveza deliciosa.

De regreso al «Christ Church College«, lo recorrimos con unos auriculares auto guía en español. El espacio es impresionante y te recuerda a otra época, en el mundo de Harry Potter, volando en su escoba. Nos encantó el Comedor principal (The Great Hall) y el inmenso jardín central (Tom Quad), que te hacen recordar la película. También disfrutamos de su bellísimo Claustro y de su muy británica Iglesia Catedral.

Tras recorrer durante al menos un par de horas el Christ Church College, el tiempo restante del día lo dedicamos a explorar un poco Oxford y sus interesantes calles y edificios, donde pudimos ver al famoso Puente de los Suspiros, Radcliffe Square, biblioteca científica localmente llamada «Rad Cam», algunas otras universidades como Exeter, Hertford y Lincoln College y hasta tuvimos tiempo de entrar en Covered Market a tomarnos un helado.

Finalmente estuvimos tomando un refrigerio en el “Chequers Pub”. La leyenda dice que los pubs de Oxford son los que concentran el mayor coeficiente intelectual de todo el mundo, debido al nivel de cerebritos que acuden a él a diario tras las clases en su Universidad. Antes de que anocheciera, volvimos a Londres en tren.

Viaje familiar a Londres con niños
Exterior de Christ Church College
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The Great Hall

Tercer día: descubriendo Londres

Nos levantamos temprano para visitar Notting Hill y su mercado de Portobello, lleno de artículos vintage, ropa, comida y muchas curiosidades. Y la verdad que allí puedes encontrar casi de todo. Estaba abarrotado de gente, en su mayoría turistas y pasamos la mañana caminando arriba y abajo buscando algún regalo que llevarnos de recuerdo de Londres.

Finalmente compramos sudaderas, una gorra, una chaqueta para mi hija Leticia, e incluso baterías para los móviles y algún perfume…Como os digo, allí hay casi de todo.

De allí nos fuimos por recomendación de mi hija Leti a Chinatown que me pareció una locura, con gente por todos lados, una mezcla cultural rica, con personas de muchas nacionalidades. La tienda de M&M’s hizo las delicias de mi hijo pequeño, quien se llevó suficiente chocolate para casi una década.

Luego exploramos el elegante barrio de Mayfair, paseando por las tiendas de Burlington Arcade, Carnaby Street y Savile Row, famosa por sus sastrerías de alta calidad. Fue fascinante ver las tiendas de ropa clásica masculina, con camisas artesanales cuyos precios superaban las 300 libras.

Teníamos hambre y tomamos uno de esos icónicos autobuses de dos plantas hasta Covent Garden, un área vibrante llena de teatros y espectáculos callejeros y uno de mis lugares preferidos de Londres. Almorzamos en la terraza del restaurante asiático SushiSamba, ya que a los tres nos encanta la comida japonesa.

Intentamos conseguir entradas para algún musical como «El Rey León» o «Mamma Mia«, pero los precios eran prohibitivos (alrededor de 700€ por tres entradas), y no había asientos disponibles juntos.

Antes de que anocheciera, alquilamos unos patinetes eléctricos y fuimos hacia el otro extremo de la ciudad para visitar el Puente de Londres, moderno y en nada parecido al bonito y original de hace cuatro siglos, el Borought Market, donde le gusta a Leticia ir con sus amigas y la famosísima Torre de Londres.

Aunque llegamos demasiado tarde para ver el interior del Castillo -cuya construcción comenzó en el año 1066 por el rey Guillermo I- y sus «Beefeaters» o guardianes ceremoniales de la Torre, más conocidos por dar nombre a una ginebra, rica en enebro y fuertes tonos cítricos, con la que se preparan unos fabulosos Gin Tonics.

Decidimos tomar el barco por el Támesis de vuelta a Kensington, haciendo una parada en el London Eye, que lamentablemente estaba fuera de servicio. Cenamos por la zona en uno de los muchos bares y restaurantes disponibles.

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Castillo de Londres

Cuarto día: museo y despedida de Londres

El cuarto y último día logramos conseguir entradas gratuitas al Museo de Historia Natural, muy recomendado para ir con niños y donde puedes encontrar el fósil a tamaño real de un Titanosaurio y otras exhibiciones. David encontró su peluche favorito en la tienda de souvenirs del museo.

También visitamos el Palacio de Buckingham, los parques Hyde Park-el parque principal de Londres- y St. James Park, y Harrods, donde compramos unos chocolates deliciosos. Hice una pequeña parada en Croquet & Jones, conocida tienda de zapatos que visten de forma habitual tanto el actual rey Carlos, como al famosísimo agente secreto 007, James Bond.

Finalmente vimos la Abadía de Westminster, de la que siempre he estado enamorado desde mi primer viaje a esta ciudad y almorzamos unos famosos «fish&chips» junto al Big Ben, desde donde pudimos despedirnos como debíamos de Londres.

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Museo de Historia Natural
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Palacio de Buckingham

Conclusión

Un viaje en familia siempre es especial, tiene un ritmo diferente al de un viaje en pareja o en solitario, pero no por eso es menos enriquecedor.

David se quedo maravillado de todo, le encantaron muchos pequeños detalles, desde cada coche deportivo que se ve por las calles de Londres, a los que no paró de hacer fotografías, la tienda de chocolates, el Museo de Historia Natural y sus dinosaurios, hasta el mas mínimo restaurante o cafetería en el que entrabamos.

Y a Leticia también pienso que le gusto mucho la experiencia, bueno realmente lo se, porque así me lo expreso, de conocer Londres y Oxford desde la nueva perspectiva familiar, mas allá de estar allí sola trabajando lejos de casa, con un puñado de nuevas amigas. Si es tu primer gran viaje urbano, también te puede interesar esta guía para planificar tu primer viaje a una ciudad y si vas con niños, te recomiendo también leer París en Familia (Otra Vez): Descubriendo la Ciudad con Ojos de Niño

Me encanto ir de viaje con los dos, como hemos hecho otras veces con sus otras dos hermanas y espero repitamos cada vez que podamos y que lo volvamos a pasar tan bien. Nuestro viaje familiar a Londres fue una experiencia inolvidable

Nos llevamos grandes recuerdos y momentos compartidos que, sin duda, perdurarán en nuestra memoria para siempre. ¡Espero que hayas disfrutado leyendo sobre nuestra experiencia en Londres! Nos leemos…

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David y Leticia frente al Big Ben

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