En el sur de España y a unos 35 minutos en coche de Granada, se encuentra la estación de esquí de Sierra Nevada, la más meridional de Europa, que alberga las cumbres más altas de la Península Ibérica, Veleta (3.394m) y Mulhacén (3.478m), todo ello a tan sólo 100 Km. de las playas en el mar Mediterráneo y la Costa Tropical. Ocupa un paraíso medioambiental que fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1986 y adquirió la condición de Parque Nacional en 1989.


Historia
Los romanos la llamaron «Mons Slorius«, los árabes «Xolair Atzalg» o «Gebal Xolair» (topónimos mozárabes arabizados: “Monte del Sol”). Ha sido considerada a lo largo de la historia como una maravilla natural. Los tratadistas árabes como Al Jatib o El Idrisi la describieron con precisión.
Cuenta la leyenda que el rey nazarí Muley Hassem, padre de Boabdil, se prendó de Isabel de Solís, doncella cristiana a quien convirtió en su favorita bajo el nombre de Soraya. En venganza, la sultana Aixa alentó una guerra civil que acabó con la derrota del monarca. Abatido, Muley abdicó en su hermano El Zagal y abandonó Granada rumbo al exilio. Pero cayó enfermo de muerte en Mondéjar. Desde allí, Soraya hizo llevar su cuerpo al pico más alto de Sierra Nevada, que en su honor se llama Mulhacén.


Antes de la proliferación de los frigoríficos, y desde el siglo XIX, subían los «neveros» con sus caballerizas a la sierra para cargarlas de nieve en verano y bajar con ella en el fresco de la noche y así venderla por la ciudad. De ellos ha quedado su tradicional “Camino de los Neveros”.

Ficha técnica
Sierra Nevada es la principal estación de esquí del sur de Europa, donde se disfruta de más días de sol al año. Posee 115,6 Km. esquiables en 120 pistas balizadas para la práctica de los deportes de invierno, dividida en seis zonas: Veleta, Laguna de las Yeguas, Borreguiles, Loma Dílar, Parador y Río, a las que se accede con 22 remontes; un circuito de esquí de fondo; el SnowPark Sulayr para la práctica del snowboard y Freestyle; zonas recreativas para no esquiadores, el Mirlo Blanco y las divertidas actividades en el Trineo Ruso, pista de patinaje sobre hielo ecológico, toboganes…
La calidad de su nieve, el excepcional tratamiento de sus pistas y la oferta complementaria de ocio hacen de Sierra Nevada referente internacional y cita ineludible para el esquiador de vanguardia y el turista del siglo XXI. Es una estación grande, con 131 pistas. Cuenta con el mayor desnivel de España (1.200 m) y destaca por la gran amplitud de sus pistas.

Pistas
| Nº total | 131 | |
| Pistas verdes (muy fácil) | 19 | |
| Pistas azules (fácil) | 45 | |
| Pistas rojas (difícil) | 53 | |
| Pistas negras (muy difícil) | 7 | |
| Parque de nieve | 7 | |
| Longitud recorrido más largo/. | Pista/Slope El Águila (6’253 Km) |

La Experiencia
Estas Navidades pasadas y a pesar del denominador común últimamente en casi cualquier artículo, el maldito covid que nos asola de manera intermitente a nivel mundial, me dispuse a disfrutar de uno de mis deportes favoritos, el esquí, en compañía de la familia. Además esta vez, tenía el aliciente de ser la primera visita y primera vez en esquiar para mi pequeño David de solo seis años.
Salimos como es costumbre bien temprano de Sevilla, alrededor de las 6 de la mañana, horario permitido debido al toque de queda general que tenemos en Andalucía, de 23:00 a 06:00 horas, y teníamos por delante un viaje en coche de algo más de dos horas hasta Pradollano, pequeña pedanía o pueblecito habitado de la Estación de Esquí de Sierra Nevada, y donde se encuentran todos los servicios principales de esta estación. Dispone de 4.500 plazas hoteleras y llega a recibir 14.000 visitantes al día bajo las cumbres de Sierra Nevada.

Conducir de noche siempre es algo que me ha gustado, no hay casi trafico alguno, puedes ir oyendo algo de música tranquila, alternando con las primeras noticias de radio de la mañana, mientras todos duermen en el coche. El camino hasta Granada es completamente por autovía, agradable y seguro, y solo notas algún cambio en que la temperatura va descendiendo en el termómetro del coche poco a poco.
Una vez en Granada, has de tomar la carretera de subida a la Sierra, que también esta en perfectas condiciones y desde la que se pueden observar los primeros tramos con nieve y vistas de las montañas nevadas en la distancia. El día amanece limpio y abierto por lo que todo presagia que sera una jornada de esquí magnifica…



Llegamos a la estación a esos de la 9 de la mañana a Pradollano, tras parar a desayunar y un ligero contratiempo en el coche de mi hermano, que nos acompaña y que nos retrasó unos 20-25 minutos en nuestro camino a la Sierra.

Alojamiento
Fuimos directos a dejar los coches en el parking de nuestro apartamento, Miramar Ski, del cual dejare datos completos al final del artículo, y del que solo puedo decir que tanto los servicios como el trato y ayuda dispensado en todo momento fueron excelentes. Apartamento amplio, con buen acceso, cómodas camas, buena calefacción y buen termo para el agua caliente. Situado en la zona media baja de Sierra Nevada, desde el cual se puede acceder andando en unos 8-10 minutos a la zona baja de Pradollano, donde coger el telecabina. También hay una silla a escasos 150 metros andando del apartamento con la que poder bajar si hay hielo o no te apetece bajar escaleras. Y para los más experimentados, se puede salir esquiando desde la pista junto al edificio, pero no fue nuestro caso, al ir con los pequeños. El edificio dispone de una piscina climatizada y taquillas para guardar los esquís.







Alquiler de material
Una vez aparcamos el coche, nos fuimos caminando ladera abajo a recoger nuestros equipos de esquís y resto del material para esquiar en la tienda especializada Iglu, regentada por un grupo de chicos argentinos, que no pueden ser más amables y competentes. Ayudaron a los niños a calzarse y vestirse, siempre con una sonrisa en la cara y mostrando buena disposición en todo lo que necesitábamos.

Clases de Esquí
De aquí al telecabina a recoger los forfait -que te dan acceso a subir a los remontes y así poder esquiar- previamente comprados vía online (única forma disponible actualmente debido al covid, de nuevo) y a por le telecabina principal de la estación, Al Andalus, desde el que subir a la zona de Borreguiles, punto de encuentro y zona de principiantes, donde nos esperaba Tamy, la profesora de los peques de la empresa Escuela Ski Sierra Nevada, de la cual, también, no puedo más que decir cosas buenas.
Se ocuparon del peque desde que llegamos y ayudaron al resto de los chicos en sus dudas iniciales (hacía más de 5 años desde la última vez que veníamos a esquiar) e incluso atendieron estupendamente a una de mis hijas, que tuvo un pequeño desfallecimiento a causa del mal de altura, rápidamente solucionado con la ayuda de Tamy.



Filosofía Escuela Ski Sierra Nevada
Vivir una experiencia irrepetible durante tu estancia con nosotros forma parte de nuestra filosofía. Por esta razón nuestros profesores te enseñarán mucho más que a esquiar. Mientras te deslizas por las pistas, compartiremos contigo nuestros conocimientos de la estación, la reserva natural en la que se encuentra, sus gentes y sus tradiciones.
Escuela Ski Sierra Nevada abre sus puertas este año en Sierra Nevada, después de algunos años de experiencia en las estaciones de Baqueira y Cerler en el Pirineo. Tienen una App para móvil desde la que es muy fácil reservar lo que necesitas para una escapada en la sierra de forma anticipada desde casa. Gracias a su responsable de Marketing y Redes Sociales, Eloy Portilla, por hacernos todo tan fácil. La Escuela de Ski Sierra Nevada imparte clases de ski y snowboard para todos los niveles, por un grupo de profesores muy cualificado y experimentado. Mi más sincero agradecimiento a todo el equipo de Escuela Ski Sierra Nevada.

Y vamos al esquí, que es el eje principal de este viaje y artículo. La nieve de las pistas casi no tenía hielo, la estación llevaba abierta desde el día 18 y casi no había esquiadores, sobre todo en las zonas que no son de principiantes, el día, soleado, como para esquiar casi en manga corta y la experiencia de bajar esquiando, simplemente maravillosa.
Aunque tras casi 5 años sin esquiar, al principio tuve que soportar alguna que otro pequeño susto en forma de caída, pero, una vez pasados los primeros 20-25 minutos, la sensación de bajar sin casi en solitario con solo la compañía e mi hermano en cada pequeño descanso, observar la sierra desde diversos puntos de la estación y deslizarte por la ladera de la montaña es algo difícil de expresar con palabras si no lo has vivido antes.
Puedo afirmar que tras jugar al fútbol, deporte que he practicado en mayor medida a lo largo de mi vida y que más placeres me ha provocado, esquiar es el segundo que más se le acerca tanto en bonitos momentos o sensaciones y a veces incluso le supera.






En la estación, almorzamos en uno de los variados buffets existentes con comidas simplemente decentes, aunque pagadas a precios más de aeropuertos que a lo que corresponde su calidad, pero en las estaciones de esquí, no te queda otra, al menos, en las que yo conozco, que son unas cuantas. Es decir, pizzas, pasta y alguna que otra carne en salsa acompañado de abundantes patatas fritas congeladas, aunque con el cansancio de un día de esquí, verdaderamente te sabe a gloria.
El resto del viaje, lo pasamos como es costumbre, cargando con los peques, destruidos por el esfuerzo físico de esquiar, por la dificultad de la montaña y la altura y disfrutando en familia de la Sierra, principalmente en el apartamento, ya que solo había algunos establecimientos de comida abierto o pequeños supermercados, aparte de que la temperatura rondaba los 4-5 grados bajo cero y no era muy cómodo permanecer al aire libre cuando se marchaba el sol.















El Regreso
El segundo día, por desgracia, nos hizo un temporal de vientos «huracanados de 120» según nos informó el parte meteorológico y ni siquiera abrieron las pistas, por lo que pusimos punto y final a nuestra aventura en la sierra, bajamos a Granada, gracias a Dios que tengo un coche seguro con tracción a las cuatro ruedas y no nos costó nada salir de la estación, pese a la lluvia y la nieve.
Bajamos a Granada, donde llovía, paramos a comer algo en el centro comercial enorme que hay frente a la ronda de circunvalación y como los cines aun no estaban abiertos, cogimos carretera para Sevilla y de nuevo viaje tranquilo conduciendo, mientras los peques dormían debido al esfuerzo del viaje y la batalla con el esquí, que no se si será la edad, pero cada año me cansa más, aunque también lo disfruto más. Experiencia corta pero bonita, prometemos volver tan pronto como podamos, Sierra Nevada.



Escuela Ski Sierra Nevada
Miramar Ski Apartamentos
Iglu, alquiler de material



Un placer siempre y encantado de saludarle desde el continente africano actualmente! 🤗
Gracias excelente su labor y es un orgullo que preste atención a mis escritos ABRAZO PEDRO