Paris, además de ser la capital de Francia, es la segunda ciudad más grande de Europa, tras Londres y una de mis debilidades. No en vano, creo que la habré visitado más de 30 veces, sin exagerar, ya perdí la cuenta hace tiempo … Fue el pasado mes de Octubre de regreso a mi residencia actual, la isla de Djerba en Túnez, de donde estoy preparando alguna que otra review.
Llegue en avión al alba de Vueling, para mí una de las mejores compañías de bajo coste europeas, tanto por puntualidad, atención, amabilidad, educación, etc…nada que ver con la desastrosa aunque casi siempre barata compañía irlandesa, la cual trato de evitar siempre que puedo. Aterricé en el aeropuerto de Charles de Gaulle, desde el cual, lo mejor es coger el tren RER, que por 10 Euros, te deja en el centro de Paris en una estación de metro bien conectada. Eso sí, cuidadito con vuestras pertenencias y maletas de mano; es bastante fácil que alguien se apodere de ella sin que os deis cuenta, hay mucho pícaro pululando por esos trenes y lo digo por propia experiencia, lamentablemente…

Esta vez me hospedé en un apartamento muy curioso en la isla de Saint-Louis, del cual tenéis toda la información aquí. La zona me gusta mucho, está cerca de la Catedral de Notre Dame, que tras el incendio del pasado 15 de Abril, tenía muchas ganas de volver a ver y aunque se destruyó gran parte, ha quedado en pie mucho más de lo que me esperaba, pero solo es posible observarla de lejos debido a los trabajos de restauración, que dicen duraran al menos 5 largos años.



Hizo buen tiempo la mayor parte del viaje y me acerque dando un paseo a los Jardines de Luxemburgo, uno de mis lugares favoritos de París, donde me gusta pasear, y sentarme a solas a leer y disfrutar del sol en esta época del año, observar la gran cantidad de parisinos que vienen también atraídos con el buen tiempo, además de los siempre inevitables turistas, aunque no es de los lugares más concurridos de París.


Me gusta ir dando un paseo por el barrio de Saint-Germain-des-Prés, a través del cual pude ver un mercado con muchísimos productos locales, lleno de puestecillos de quesos, foie-gras, ostras, marisco y flores, siempre flores.

También me dio tiempo a acercarme a la tienda de calcetines Mes Chaussettes Rouges cerca de la Torre Eiffel que es una maravilla.

Y ya al caer la noche, tenía una invitación para el Bateaux-Mouches, barco turístico de paseos sobre el río Sena que atraca junto a la Torre Eiffel y como hacía años que no me subía (desde la primera vez que fui a París con solo 11 años) pues me decidí a cogerlo. Y a pesar de las colas, los innumerables turistas, las fotos y el frío y que esta vez era de noche (lo recomiendo más de día), pues pasé un rato agradable y en una horita de trayecto, te hace un recorrido bastante amplio por París a lo largo del río Sena y recordé la serie Vikingos con esos locos del norte de Europa llegando en sus barcos de madera a la conquista de París.


A la mañana siguiente tenía algo de tiempo hasta la hora de mi vuelo y decidí visitar uno de los pocos lugares que me faltaban por conocer de París, el Museo Picasso. No quedaba lejos, pues está en el sofisticado barrio Le Marais y a escasos 15 minutos a pie de mi apartamento. Es pequeñito, nada que ver con el Louvre, (había una exposición sobre Leonardo Da Vinci, pero no quedaban entradas, una pena) y se recorre en 1-2 horas si no vas con prisas, la entrada cuesta 14 euros y no había muchos turistas y eso que era Sábado.
Y aunque me pareció interesante, entre que no soy un entendido en la materia y mucho menos del estilo de Picasso y que no reconocí ningún gran cuadro de esos que siempre recordamos de los libros de arte del colegio, pues salí un pelín desencantado. Pero la visita merece la pena si te gusta la pintura y la escultura en general.






Para terminar me fui a comer de nuevo dando un paseo a Saint Germain al León de Bruselas, conocida franquicia con 6 restaurantes actualmente en París, donde la especialidad son los mejillones acompañados de patatas fritas, que los hay de todas las clases y sabores y su precio, no solo por ser París, es bastante comedido.

Os dejo la web oficial de la oficina de turismo por si necesitáis alguna otra información de París, que suele estar bien actualizada, espero lo hayáis disfrutado.


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