Callejón de Hamel en La Habana

Grafitis, Tambores y Poesía: Callejón de Hamel

¿Qué ver en el Callejón de Hamel en La Habana?

Hace unos días visité este pequeño rincón de La Habana, situado en el barrio de Cayo Hueso, en Centro Habana, entre las calles Aramburu y Hospital, el Callejón de Hamel en La Habana.

Atraído por lo colorido de sus paredes, que pude ver hace ya algún tiempo en la cuenta de Instagram de no recuerdo quien, me pregunté a mi mismo, por qué tras mas de un año en La Habana, nadie me había llevado a este sitio o por qué ni siquiera me lo habían mencionado.

El lugar tiene como una entrada hecha no se si en barro o cemento pintado y su interior, lo recorre una calle de no más de ciento veinticinco metros, con multitud de murales, casas y algún que otro establecimiento gastronómico, que sorprenden por la estética de sus fachadas, sus esculturas con extrañas formas y textos o poemas escritos a lo largo de sus paredes.

Historia del callejón

El Callejón fue creado a principios del siglo XX por Fernando Belleau Hamel, americano de origen franco alemán, el cual compró los terrenos y llevo a cabo algunos negocios de materias primas. Pero no fue hasta 1990 en que adquiere la apariencia que tiene hoy en día, gracias al trabajo del pintor, escultor y muralista Salvador González Escalona, que pintó el primer mural y abrió una galería de arte.

A lo largo y ancho del Callejón, podemos ver una manifestación de arte afrocubano, muy arraigado en Cuba, a través de las religiones Palo Santo y Yoruba, también muy extendidas por todo el país. Ambas proceden de África y llegaron a Cuba en los tiempos de los esclavos, siglos atrás.

La mayoría de formas artísticas hacen referencia a estas religiones y sus deidades u Orishas, lo cual le confiere un aire misterioso al lugar, y a mi particularmente el ambiente me transmitió un aura tenebrosa, inquieta y hasta solitaria. Más tarde, mi acompañante cubana me confesó que estuvo algo asustada y sintió malas energías flotando en el aire, quizás por ello, no pasó casi de la puerta…

También destacan los símbolos en casi todos lados, diría que de carácter religioso también y objetos peculiares en paredes y puertas, como bañeras y teléfonos antiguos colgados.

Mejor hora para visitarlo y Eventos o rituales habituales

Todo su conjunto parece armonioso y sacado de otro lugar, como extraído de África o de algún libro o película rara. Leí que se hacen conciertos y exposiciones, trataré de regresar en otro momento en que el lugar esté más animado y quizás me transmita otras sensaciones más alegres.

Merece la pena visitarlo, es un sitio curioso y da para buenas fotografías, las cuales os presento más abajo.

Como siempre, espero os haya gustado este nuevo artículo, pronto vendrán más.

Gracias y seguimos leyéndonos…

📍Consejos para visitar el Callejón de Hamel en La Habana

Visitar el Callejón de Hamel en La Habana es una experiencia intensa y vibrante. Aquí van algunos consejos prácticos para aprovechar al máximo tu visita:

  • El mejor día para ir: Los domingos por la mañana son ideales, ya que se celebran sesiones de rumba afrocubana en vivo. El ambiente es único.
  • Qué llevar: Agua, calzado cómodo, cámara o móvil con batería y ganas de dejarse sorprender.
  • Cuánto tiempo dedicar: Una hora suele ser suficiente para recorrerlo, pero si hay actuaciones o deseas conversar con artistas locales, puedes quedarte el doble.
  • Respeto cultural: Recuerda que este lugar tiene un fuerte contenido espiritual vinculado a la santería. Está bien tomar fotos, pero siempre con respeto.
  • Cómo llegar: Está ubicado en el barrio de Cayo Hueso, a unos minutos caminando desde el Malecón. Puedes ir en taxi o incluso andando si estás por el centro de La Habana.

👉 Si te interesa seguir descubriendo la riqueza cultural de la ciudad, no te pierdas esta guía para visitar el Museo de Arte Colonial en La Habana.

Conclusión: Callejón de Hamel en La Habana, un viaje sensorial y cultural

El Callejón de Hamel en La Habana no es solo un rincón pintoresco: es un latido vivo de la cultura afro-cubana. Cada mural, cada ritmo de tambor, cada verso escrito en sus paredes, nos habla de historia, resistencia y arte. Tanto si eres amante del arte urbano como si buscas experiencias auténticas en Cuba, este lugar es una parada imprescindible. Y recuerda: lo mejor del Callejón no es solo lo que ves, sino lo que sientes.

Bibliografía:

Edición:

  • Lic. Amanda Gonzalez Romero                                      

2 comentarios en “Grafitis, Tambores y Poesía: Callejón de Hamel


  1. La serie de fotos dejan ver al desnudo la realidad de una ciudad que se quedó detenida en el tiempo. Muy buenas fotografías.

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