Qué ver en Cienfuegos y Trinidad en Cuba
Hace algún tiempo me fui de viaje unos días a conocer algo más del interior de este maravilloso país. En esta ocasión, decidí conocer las ciudades coloniales de Cienfuegos y Trinidad.
Salimos de La Habana en dirección sureste, y el camino te toma alrededor de las tres horas hasta llegar a Cienfuegos. Las carreteras son casi todas autovías, excepto el último tramo, de carreteras secundarias, donde se disfruta más del bonito paisaje.

Cienfuegos
Cienfuegos es un municipio con alrededor de 175.000 habitantes, capital de la provincia del mismo nombre. Está ubicado en la península de la Majagua, a orillas de la bahía de Jagua, abierta al mar Caribe por un estrecho canal.
La ciudad se encuentra a 245 km de La Habana y a 658 km de Santiago de Cuba y cuenta con el segundo puerto más importante del país.
Conocida como la Perla del Sur, debido a que fue cuna de numerosas leyendas y su belleza inspiró a músicos y poetas, atrayendo en la actualidad a numerosos turistas, que por sus encantos, “la mantienen imperdurable en sus recuerdos”.
Fue fundada el 22 de abril de 1819 por colonos franceses y en 2005 su centro histórico urbano fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Solo estuve unas horas en las que tuve tiempo de visitar a pie, como siempre me gusta hacer, parte del casco histórico, destacando su bonita Plaza de Armas, el Paseo del Prado, el Muelle de la Patana y el Paseo del Malecón, además del barrio de Punta Gorda, todo lo cual os detallo a continuación:
Plaza de Armas
Actual Parque José Martí, lugar donde se oficializó la fundación de la ciudad, y en torno al cual se trazaron las primeras 25 manzanas del núcleo urbano de la ciudad; cuenta además con un conjunto de esculturas, las más destacadas, las de los leones y la glorieta y en su entorno se erigieron los edificios más importantes de la ciudad, como el Teatro Tomas Terry, la Catedral “Purísima Concepción» y la Casa del Fundador o el Ayuntamiento.

La Plaza, sus edificios y paseos aledaños son de lo más bonito que puedes ver en Cuba en la actualidad. El Boulevard que va del Palacio de Blanco hasta la plaza merece tomarse alguna foto y me encantó el soportal que hay nada más llegar a la plaza, bajo la Casa del Fundador, donde un cartel en la pared nos cuenta su historia.


Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción
Su construcción comenzó en 1833, su fachada es neoclásica y está rematada con dos altos campanarios de distintas alturas y tres ventanas arqueadas, detalle este último que la hace ser aparte de bonita, muy original.

Palacio de Gobierno o Ayuntamiento
Fue escenario de los sucesos revolucionarios del 5 de septiembre de 1957, cuando los sublevados mantuvieron durante casi 24 horas el control de la ciudad y fue el germen que desembocó en la independencia de Cuba. Hoy es sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular.
Es un edificio muy bonito de estética colonial que recuerda mucho a los que decoran el paseo principal de tiendas en Disney World Orlando, Florida, todos de temática colonial francesa.

Teatro Tomas Terry
Construido en 1863, su pórtico está rematado por tres mosaicos de la casa veneciana de Salviati, alegóricos a la musa de la tragedia, la comedia y la música, influencia del arte bizantino. Me sorprendió la digamos, poca amabilidad de quienes lo atendían, que me hizo no acceder a su interior, en comparación con el resto del país donde el cubano en general es muy agradable de conversar y simpático en el trato.

Palacio Ferrer
Precioso edificio de construcción ecléctica construido en 1818 por una de las familias más ricas de la ciudad y que hoy es Casa de la Cultura. De color azulado, tiene una cúpula mirador que parece como suspendida sobre el edificio y desde donde hay unas vistas inmejorables de la ciudad.

Arco de triunfo
Algo muy francés, se edificó para honrar la memoria de los miles de cubanos que cayeron en los campos por la independencia del país y es el único Arco que existe en todo Cuba.

Otros edificios a destacar en Cienfuegos son El Palatino, también en La Plaza de Armas, que es el edificio más antiguo de la ciudad, de 1.842, y el único con influencia de la arquitectura trinitaria.
Me gustó también mucho el color azulado y la estética exterior del Palacio de Blanco, de 1.871.

Paseo del Prado
Es el más largo de Cuba y atraviesa parte de la ciudad llevándote desde la entrada de hasta el Malecón y bien merece un paseo a pie. A ambos lados, las casas poseen portales, que dan sombra en los meses de más calor.

Muelle y Malecón
Desde la Plaza Mayor, es recomendable también pasear a través de las bonitas calles de Cienfuegos, llenas de pequeñas tiendas de souvenirs y puestecillos callejeros llenos de baratijas, pero con su encanto.
Tanto el Muelle como el Malecón te ofrecen una bonita vista de la Bahía y suelen estar muy concurridos con grupos de niños jugando.



Punta Gorda
Algo más alejado está la zona de Punta Gorda, antigua zona residencial situada en el extremo sur, al final de la bahía de Cienfuegos, donde destaca el Palacio del Valle, construcción de principios del siglo pasado que recuerda el arte hispano mudéjar.
Existen un par de establecimientos gastronómicos, el Lagarto y Camila´s, al que yo fui, en los que disfrutar de un buen habano y un trago junto a la bahía con unas vistas realmente bonitas, pero prepara la cartera, porque los precios parecen más del centro de Madrid que de una pequeña ciudad al este de La Habana.
Recuerdo entablar una charla de lo más agradable con una pareja holandesa, que se extendió hasta finalizar el habano que tenía entre manos, teniendo que disculparme para poder irme, ya que se nos hacía tarde y no quería llegar de noche a nuestro siguiente destino, Trinidad.

Trinidad
La ciudad colonial e histórica de Trinidad o Villa de la Santísima Trinidad está situada en la zona centro, al sur de la isla de Cuba, en la provincia de Sancti Espíritus, de la cual es su capital y a una hora de Cienfuegos.
Es una ciudad preciosa, con calles empedradas y casas de estilo colonial que recuerdan a su pasado español.
Fue la tercera ciudad fundada por la Corona de España en Cuba, alrededor de 1.514, cinco años antes que La Habana y una de las mejor conservadas de todo el país. Es pequeña, no en vano, posee alrededor de los 80 mil habitantes y su casco histórico es desde 1988, Patrimonio de la Humanidad.
La arquitectura colonial de Trinidad la conforman amplias y frescas calles con casas y palacios de bella factura que la convierten en una joya para el turismo de Cuba.
Nos alojamos en un pequeño establecimiento con debo decir, mucho encanto, llamado localmente Casa Albertito, a escasos dos minutos a pie de la Plaza Carrillo. Muy limpio y económico, bien decorado, con unas habitaciones muy correctas y un patio central precioso con abundante vegetación.



Plaza Mayor
El corazón de la ciudad es la Plaza Mayor, de estilo neobarroco, rodeada de bonitos edificios coloniales, entre los que destacan, el Museo Romántico o Palacio Brunet, el Museo de Arquitectura Colonial y por encima de todos, principalmente por su gran tamaño, la Iglesia de la Santísima Trinidad.

Museo Romántico
Finalizado en 1808, está en un lateral de la Plaza Mayor y perteneció a una de las familias más adineradas de Trinidad. Posee un patio andaluz y es una de las joyas arquitectónicas más visitadas de Cuba.

Iglesia de la Santísima Trinidad
Es uno de los templos mayores del país y destaca por su enorme fachada y tamaño en una ciudad tan pequeña. Cuenta con 5 naves y altar mayor de estilo gótico. El campanario tiene tres campanas llamadas, Santísima Trinidad, Mayor y Nuestra Señora de la Consolación. Fue construida entre los años 1817 y 1892, a lo largo de 75 largos años, lo que provocó que tuviera diferentes estilos constructivos en su resultado final.
Junto a la Iglesia se extiende una escalinata que invita a subirla dando un paseo y en la que se encuentra la Casa de la Música, cuya importancia para los cubanos hace que haya una en cada ciudad y sea parte fundamental de su vida nocturna. Al final de la escalinata se encuentra una casa con un bonito jardín.


Plazas y plazuelas
Trinidad es una ciudad que te invita a pasear y callejear a lo largo de sus pequeñas y largas calles empedradas y sus numerosas plazas, entre las cuales destacan Las Tres Palmitas, la plaza de Santa Ana donde pueden verse la Ermita de Santa Ana y la Cárcel Real, la plaza de Las Tres cruces, cuyas tres cruces de madera, instaladas en 1826, fueron punto de arribo de las procesiones católicas durante la Semana Santa y el Corpus, lo cual me recuerda mucho a mi ciudad Sevilla, cuya Semana Santa es la más reconocida de toda España.







Otra Plaza de significación especial, tiene el nombre de Carrillo, aunque los trinitarios la conocen simplemente como El Parque, donde se encuentra el hotel más bonito de la ciudad.
Hotel Iberostar Grand Trinidad
En un edificio en colores blancos y verdes, que llama la atención sobre el resto de la Plaza Carrillo, dispone de 40 habitaciones de estilo colonial, con muebles de madera antiguos, destacando las que tienen terraza y vistas a la plaza.
El recibidor o lobby presenta un mobiliario clásico al igual que el resto del hotel, con algunos muebles y mesas conservando piezas antiguas bajo el cristal.
Pudimos cenar una de las 2 noches de estancia en Trinidad en su coqueto restaurante, donde también disfrutamos de un desayuno buffet muy completo. Recuerdo detenerme a observar un viejo tocadiscos de época y disfrutar de un habano tras la cena en su pequeño y acogedor Cigar bar.








Otros Lugares de interés
Playa Ancón
A unos 15-20 minutos en coche de Trinidad y aunque no es la mejor de las playas de Cuba, sin las aguas más cristalinas ni la arena más blanca, te ofrece descanso y relax, además de poder ordenar el almuerzo cómodamente desde la hamaca y darte un chapuzón para aliviar el calor del noviembre caribeño.
En el camino de regreso, paramos a tomar café y aprovechar para visitar el recién inaugurado Meliá Trinidad Península, de grandes dimensiones-tiene algo más de cuatrocientas habitaciones- y con una playa preciosa y cuyo edificio me recordó al hotel Anantara, en el desierto de Túnez, lo cual no deja de ser curioso. Estaba tan nuevo, que no nos pudieron ni cobrar, ya que no tenían aún preparadas las máquinas para cobro con tarjeta, obligatorio en todos los hoteles del país y tuvimos que agradecer que nos invitaran.


De vuelta a la ciudad y tras una agradable ducha en Casa Albertito, cena esta vez en San José, restaurante con unas amplias y modernas instalaciones, que no te esperas en una pequeña ciudad como es Trinidad. Es un lugar algo turístico pero con calidad en sus elaboraciones y por el que quizás, merezca la pena pagar el precio un poco más elevado que el resto de locales de alrededor.
Recuerdo tomar una copa en una bonita terraza iluminada cercana a la Plaza Mayor, con música cubana ambiente y el paseo de vuelta nocturno al hotelito a través de las calles de Trinidad fue un must!
Topes de Coyantes
Cerca de Trinidad, como a una media hora en coche, está el Parque Natural Topes de Collantes, ubicado en la Sierra del Escambray, a 800 metros sobre el nivel del mar, que es uno de los enclaves naturales protegidos más visitados de Cuba.
Naturaleza pura, donde puedes hacer hasta cuatro rutas de senderismo desde su centro de visitantes con paisajes y cascadas (la más famosa por sus 62 metros de altura es la del Salto del Caburní), aunque no tuve la suerte de disfrutarla y me quedara con la miel en los labios, ya que cada una de ellas, necesita alrededor de las 2 o 3 horas de recorrido y ese día no disponía de ese tiempo, por tener un largo viaje hasta las playas de los Cayos en el norte de Cuba, pero eso os lo contaré en otra ocasión…

En el camino de vuelta a Trinidad, hay un mirador desde donde poder divisar la Sierra del Escambray, el Valle de los Ingenios, la hermosa ciudad de Trinidad y hasta el Mar Caribe a lo lejos, que merecen una parada y tomar algunas bellas fotografías.
Trinidad, me atrevo a decir, tras haber visitado más de 20 países y más de 200 ciudades en todo el mundo, posee un encanto y una atmósfera como pocas ciudades he visto.
Si te interesan otras ciudades coloniales, no te pierdas mi guía del Museo de Arte Colonial en La Habana
Dos jornadas en Trinidad con sus días y sus noches son casi suficientes para disfrutar completamente de la mayoría de actividades y visitas que ofrece esta singular e histórica ciudad, de la cual me llevo un grato y bonito recuerdo y no puedo más que recomendaros si venís alguna vez a Cuba.
Cienfuegos y Trinidad no solo son dos paradas en un itinerario, son experiencias vivas del alma colonial de Cuba. Desde su arquitectura bien conservada hasta el calor humano de sus calles, cada momento en estas ciudades es un regreso al pasado con los pies bien plantados en el presente. Si estás planeando un viaje con historia, autenticidad y belleza real, estas joyas te están esperando.
Bibliografìa:
Ediciòn:
- Lic. Amanda Gonzalez Romero

