🛏️ “Lugares donde el diseño se encuentra con la historia y el descanso tiene carácter”
Prácticamente todo el mundo ha estado o conoce algún pequeño hotel boutique. Estos podrían clasificarse por su situación, ya sean de ciudad, bien de campo o rurales y algunos hay hasta en el desierto. Los hoteles boutique ofrecen una experiencia distinta: más íntima, con diseño personalizado y un enfoque en el detalle.
Muchos solo ofrecen alojamiento, otros incluyen la opción del desayuno y los menos, restauración durante todo el día e incluso los hay que poseen una magnífica oferta gastronómica y pueden ser hasta más conocidos por la calidad de su restauración que por su oferta hotelera, con hasta restaurantes de relumbrón como los estrellados de la Guía Michelin.

Qué caracteriza a los hoteles boutique
En el mundo arabe, donde resido actualmente, existen los tambien llamados hoteles con encanto u hoteles boutique, aunque la definición real de estos últimos, originariamente nos dice que en su interior, se puede comprar casi cada pieza existente, tanto de las habitaciones como de las zonas comunes, de ahí que sean auténticos hoteles «boutique» que traducido al castellano significa «tienda«.
En toda Europa existen una gran variedad de pequeños hoteles, como los hoteles rurales, hoteles boutique, hoteles gastronómicos u hoteles con encanto, pero no tienen un nombre característico general para todos ellos.


En Marruecos reciben el nombre de Riads y están muy extendidos, sobre todo en las grandes ciudades turísticas, como Marrakech. Suelen ser pequeños palacetes, con pocas habitaciones y un patio central. Muchos hoteles boutique están ubicados en edificios históricos o espacios rehabilitados.


Y aquí en Túnez, reciben el nombre de Dar (Casa) o Maison d’Hottes (Casa de huéspedes) y son muy comunes por todo el pais, tanto en las ciudades como en zonas rurales.
Casi todos disponen, como los Riads, de solo unas pocas habitaciones y de un patio central, que suele estar bien decorado y de manera confortable, luego sirve de espacio de descanso para los clientes y, algunos de ellos, también disponen de zona ajardinada y piscina, sobre todo en el sur del pais, con temperaturas más altas.


Pero lo más común de todos estos hoteles, no importa el pais donde se sitúen o que sean un establecimiento con estas o aquellas características más o menos singulares de la cultura de este o aquel pais, lo que les confiere ese carácter tan singular, es que suelen en su inmensa mayoría, estar gestionados de forma personal por sus dueños o familia propietaria, lo cual les hace muy diferentes de otros establecimientos, como grandes hoteles o como apartamentos, albergues, hostales o pensiones.
Y esto mismo les da un distintivo de singularidad y en muchos casos de calidad. También confiere a estos establecimientos de una personalidad muy marcada a la imagen y semejanza de sus dueños y empleados, lo cual influirá muy mucho en la estancia que pases en los mismos y en el recuerdo que de ellos te lleves.
Los hoteles boutique combinan lujo discreto con personalidad.


Los hoteles boutique y lo digo por propia experiencia, ya que no solo conozco muchos, sino que he trabajado tambien en alguno que otro y a lo largo de bastantes años, son negocios nada fáciles de gestionar en su día a día. Solo hay que pensar que están abiertos las 24 horas del día y generalmente todos los días del año (de acuerdo, aquí no hay diferencia con la mayoría de hoteles).
Pero a diferencia de los grandes hoteles, estos disponen de escasos recursos materiales y/o humanos y, todo el que trabaja en uno de ellos, ha de aprender las virtudes de variados puestos de trabajo, sabiendo hacer al mismo tiempo, de recepcionista, camarero, responsable de reservas, botones o jardinero, por ejemplo, lo cual te hace un callo bastante grande en cuanto a experiencia, pero también es muy sacrificado.


Pero continuemos con los dueños, que no solo son los propietarios o directores, sino que por regla general, además de hacer normalmente un trabajo similar al de sus empleados, también suelen hacer las veces de jefes de departamento, es decir, jefes de recepción, responsables de reservas, de mantenimiento, además de jefes de compras, (este último puesto, generalmente en sus días libres, si es que los tienen), además de responsables económicos y de tesorería, poniendo casi siempre en riesgo su patrimonio en la bonita y dificl aventura de gestionar su pequeño hotel boutique o con encanto.
Como comenté antes, he trabajado en varios de estos hoteles en España, en Sevilla concretamente, mi ciudad. Algunos, en los que más tiempo pasé, eran rurales, otros, los menos, de ciudad, aunque este último, no siquiera llegué a inaugurarlo y tras un año de trabajo y espera, decidí abandonarlo y comenzar una aventura internacional.

La mayoría de empleos en los hoteles boutique, son empleos duros, con largas jornadas de trabajo, y donde ademas hay que saber hacer casi de todo y saber realizarlo de forma aceptable o porque no, brillante.
He de confesar que en todos los hoteles boutique donde trabajé, lo he pasado mal, realmente mal en algunos, no tan mal e incluso extraordinariamente bien, imagino que como en cualquier otro trabajo, donde siempre, en mi modesta opinión, casi todo depende del factor humano, tanto de tus compañeros, tus subordinados o sobre todo, de tu superior o jefe.
Y son trabajos que necesariamente han de llevarse a cabo de manera presencial, aunque parezca una tontería decirlo, sobre todo ahora que se ha puesto tan de moda eso del tele-trabajo o trabajar desde casa, debido a la pandemia, los cuales imagino serán trabajos muy cómodos, según me dice mucha gente, si te puedes organizar bien, ya que puedes trabajar cómodamente vestido, (algunos he oído que lo hacen en pijama).
Incluso organizándote quizás mejor tus propios horarios…pero todos ellos carecen de la cercanía en el trato, más allá de una llamada telefónica o video llamada, todas tan impersonales y el trato directo tanto entre compañeros como con clientes brilla por su ausencia y eso me parece un factor negativo diferencial y muy difícil, por no decir imposible de eliminar en el sector hotelero.


Porque como el trato cara a cara con tu cliente, observarle cuando te habla, mirarle a los ojos y ponerte en su lugar, al presentarte sus necesidades, sus problemas o quejas o bien su agradecimiento, que también hay muchos clientes que quieren expresarte lo maravilloso que fue este o aquel detalle que vivieron en tu hotel. Alojarse en un hotel boutique es como entrar en una obra de arte viviente
Pues todo eso, es muy difícil sentirlo en su totalidad a través de un mail o una llamada de teléfono, a diferencia del día a día en tu lugar de trabajo, estando cerca de tus clientes, desde que se levantan, hasta que se van a dormir, ya que como yo suelo decir, un hotel grande es como un pequeño pueblo y un hotel boutique o pequeño, es como una gran familia.


Los hoteleros ofrecemos experiencias de vida, intentamos que nuestros clientes se relajen, descansen, disfruten comiendo, se diviertan y se sientan como en casa y sueñen con volver a vernos pronto, lo que nos hace un trabajo único en el mundo, difícil, como he dicho antes, ya que los errores que cometemos no son faciles de arreglar, como por ejemplo, si vas a una tienda y te compras una camisa y si por lo que sea no te convence o viene defectuosa, puedes ir a devolverlos y recuperar al menos tu dinero.
Aquí en los hoteles, creamos experiencias que quedarán en el recuerdo del cliente…por ello es tan importante cuidar los detalles y al propio cliente, comenzando por dar la bienvenida siempre con una sonrisa, ya que el cliente podrá olvidar quizás cualquier pequeño error que cometamos,.
Pero una sonrisa unida a un trato amable y cariñoso, quedará en su recuerdo, por encima incluso de lo profesional que puedas ser y, será nuestra mejor carta de presentación frente a otros posible clientes, así como nuestra mejor inversión a futuro.
Si te interesa la hospitalidad con alma, te encantará mi experiencia en Dar Dhiafa en Djerba.





