La Corbata: elección, tejidos y su combinación
Si hay un complemento de la vestimenta masculina que esté más expuesto en todo momento a la vista de todos, ese es la corbata. La corbata que elijas definirá tu personalidad de cara a todos los demás, pero al mismo tiempo, debemos evitar que la corbata se convierta en la protagonista principal de nuestra imagen o que atraiga la atención sobremanera sobre todo nuestro conjunto.
Existen casi infinitos modelos de corbatas, pero dentro de la búsqueda de la elegancia y del vestir clásico, debemos mantener unas constantes a la hora de utilizarlas. Colores más claros y diseños más informales durante la mañana o mientras haya luz solar y colores más oscuros y diseños más sobrios durante la noche. No usar tamaños muy anchos ni muy estrechos, con medidas en su parte más ancha entre los 8 y 9,5 cm. aproximadamente.
En su construcción, la inmensa mayoría de corbatas que nos encontramos habitualmente se realizan de modo sencillo sobre 3 pliegues, siendo algo más elaboradas las de 5 pliegues y mucho más aun las de 7 pliegues, las más artesanales y por ello, de más alto coste. Asimismo existen corbatas con y sin forro, el cual puede estar hecho del mismo tejido que el resto de la corbata o no y que suele ser muy común en la mayoría de corbatas simples o de 3 pliegues.
Tanto de la construcción como del tejido -que ahora veremos en el siguiente párrafo-, en el que esté realizada la corbata, dependerá la caída que esta tenga y su naturalidad y elegancia, junto con el nudo, una vez puesta.
Los tejidos de que están hechas las corbatas también son variados, dependiendo si van a ser llevadas en el verano, como las sedas más ligeras o bien en invierno, como pueden ser las corbatas realizadas en lana, aunque existen muchos tipos de tejidos y modelos, algunos ya mencionados anteriormente, como el Twill, Jacquard, Grenadine, Lino, Lana o Cashmere, Shantung o Donegal,… Y no podemos olvidar por su peculiar construcción, las corbatas regimentales, cuyo elemento principal son las rayas, presentes desde el último cuarto del S.XIX, para diferenciar los diferentes regimientos militares británicos.
En cuanto a su uso, también debemos tener presente a la hora de de su elección el lugar y el motivo a donde vayamos, ya que no será lo mismo una corbata de seda formal para asistir a una reunión o entrevista de trabajo en el mes de Junio, que una corbata de lana gruesa de invierno para ir a pasar un día al campo en el mes de Diciembre.
Por último, recomiendo elegir uno mismo la corbata para cada ocasión y no dejar nunca que te la regalen sin tu elección previa. La corbata es algo muy personal y como antes comenté, define la personalidad de cada uno y será nuestro estado de ánimo y nuestro objetivo al elegirla el que más nos ayuden a decidirnos.
No es aconsejable combinar nunca la corbata con el pañuelo de bolsillo, es algo completamente inadecuado. A mí particularmente me gusta combinarlas con el color de los calcetines, aunque eso es algo muy personal. Si no estás muy seguro de que cual elegir, siempre son más sencillos de combinar los colores lisos tanto en corbatas como en camisas.
Trata de elegir siempre el nudo adecuado para cada ocasión, y que este no quede ni muy apretado, que no te deje disfrutar de ella, ni muy relajado tampoco. Aunque existen infinidad de posibilidades a la hora de hacer un nudo, yo me decanto prácticamente por mi nudo fetiche y preferido, que además de sencillo, siempre es muy elegante, el “four in hand”, conocido también como nudo simple o americano.

Fumagalli 1891
Hace tiempo que sigo a Fumagalli 1891, principalmente desde redes sociales y he de decir que me sentí atraído por su estilo y su clase a la hora de mostrar sus productos desde un primer momento.
«History is a great present, and never just a past«
Fumagalli 1891
Historia de «Fumagalli 1891»
La familia Fumagalli comienza sus operaciones en 1.850 y no es hasta finales de dicho siglo XIX, que inicia la elaboración de corbatas en gasa y batas en seda en su fábrica en Via Sirtori 22, Milán, Italia.
Durante esos años, era una práctica habitual ir personalmente a elegir un diseño y así ver cómo se teje la corbata y admirar el acabado de la puntada a mano.
Ya en los años 50 del pasado siglo XX, la constante experimentación condujo a la creación de una patente realmente especial: «The gold Twill». con colores más vivos, diseños bien delineados y más suaves. Alberto y Mario Fumagalli registran el método para imprimir la suave tela de seda en lugar del «crepé de chine»
Tras la Segunda Guerra Mundial, comienza la expansión por todo el mundo. La corbata Fumagalli se convierte en un objeto de arte, dando lugar a una mayor creatividad y la búsqueda de nuevos tejidos y colores.
Paolo Fumagalli, sobrino del fundador Attilio, conoce a Guido Delli Fiori, quien con un origen familiar de vestimenta tradicional y exclusiva, demuestra ser el socio ideal para afrontar los nuevos retos impuestos por el mercado y expandir la distribución internacional. La sede se traslada a Como.
Hoy en día Fumagalli 1891 es una empresa consolidada y conocida mundialmente, no solo por sus corbatas realizadas a mano en estilo “Grenadine”, “Jacquard”, “Shantung” o “Donegal”, sino que además fabrican también de manera artesanal corbatas de lazo o “pajaritas”, tirantes, bufandas, fulares, pañuelos de bolsillo o “pocket squares” e incluso últimamente bañadores.






Mi corbata Fumagalli 1891
Llevo mucho tiempo observando el trabajo de Fumagalli 1891 y en particular sus corbatas, las cuales, son 100% hechas a mano en Italia con gran atención por los detalles, la calidad y el diseño. El pedido que les hice, no tardo más que 24 horas en llegar a su destino, mi casa.
El envoltorio es más que correcto, es una caja sencilla, bien rotulada con los anagramas de la empresa y que le da un toque distintivo y por qué no, elegante. En su interior el cuidado por el producto, la corbata, es delicado, cubierta por un papel de gasa en 3 pliegues y acompañado de una carta personalizada presentando la empresa y el producto, además de una tarjeta de visita de su propietario y toda la documentación necesaria para el caso de una posible devolución, lo cual facilita de manera sencilla, la atención personalizada al cliente y su servicio post venta, y es de agradecer.
Y vamos con el modelo en cuestión, es una corbata Jacquard azul hecha a mano con un particular patrón de cachemira marrón claro que proviene de los archivos históricos de Fumagalli 1891. Esta corbata tiene una construcción de 3 pliegues y posee un ancho máximo de 8 cm. Como todas las corbatas Fumagalli, está cosida a mano en Italia por artesanos especializados y su lazo de seguridad está cosido a mano externamente.
Os muestro algunas fotos de la misma, con un nudo «four in hand», mi favorito y el que suelo llevar siempre, con mi particular versión del mismo y mis pequeños ajustes o variaciones.



Y algunas fotos más, ya con la corbata enlazada sobre mi cuello, como la podría llevar cualquier día de trabajo, y aunque en estas fechas y por las altas temperaturas de donde resido, suelo no llevar chaqueta en los meses de verano así como a principios del otoño y finales de la primavera, (me la puse para el reportaje), si llevo a diario corbata, aunque no es algo que me guste estéticamente, ya que la chaqueta no debe quitarse nunca, ni para sentarse a la mesa a comer, a una mesa de trabajo o en ninguna otra situación, en mi caso concreto, no es que me la quite, es que no la llevo puesta a diario por las altas temperaturas en donde vivo y porque debo pasar la mayor parte del día en exteriores, sin climatización, lo cual hace inviable su uso, como en la mayoría de países tropicales.
Como podéis ver, aunque sea una corbata Fumagalli 1891 3 folds o de solo 3 pliegues, los exquisitos materiales con que está hecha, así como su realización a mano, le confieren una prestancia, así como una caída realmente bonita y transmite la sensación de ser un artículo exclusivo, aunque su precio sea bastante correcto y asequible para el común de los mortales y en relación a la calidad ofrecida.


























Muchísimas gracias, te lo agradezco! 🙏
Qué buen gusto y todo al mínimo detalle, ¡enhorabuena!
Muchísimas gracias por tus palabras, el placer es mío!
Me encanta leerte, los detalles y el esmero en la descripción, muy interesante y entretenido. Un placer.