Recién inaugurado el pasado 2016, pasé unos días en este nuevo NH Collection, que está situado en el centro de Amsterdam a las puertas del mismísimo barrio rojo o red light district.
Aunque estaba aun sin acabar algun que otro detalle como las puertas de los ascensores, y faltaban unos días para la inauguración del famoso restaurante que albergará con estrella Michelin incluida, lo cual fue una pena, ya que me quedé sin probarlo, en conjunto, el acabado tanto en zonas comunes como en habitaciones, me parece espectacular.
El Hotel sigue disponiendo de 6-7 apartamentos anexos al mismo para clientes con familias o que deseen estar algo más alejados del bullicio del hotel. Estos están construidos sobre la parte más antigua del edificio que era creo que me dijeron del siglo XVI.
La recepción es bastante amplia y con mucho personal, plurilingüe y multicultural, muy amables todos, aunque quizás demasiado jóvenes en su inmensa mayoría y por ende, con demasiada poca experiencia. Pero agradables al máximo, que todo hay que decirlo. Como en casi todos los NH había algún que otro español, lo cual se agradece y varios más hablaban el español correctamente, aunque esto ya es común en casi cualquier hotel del mundo y es que el español está cogiendo una fuerza impresionante en los últimos años!
La atención es rápida y la explicación de los servicios y necesidades es la necesaria, sin excesos.
Las salas de reunión son muy modernas y funcionales, aunque alguna que otra cosa nos falló, desde la electricidad, la búsqueda del proyector…algo que sería normal en otros tiempos, pero no admisible en un NH Collection de esta categoría en el año 2016,y por muy recién abierto que estuviera…
En cuanto al personal, el Director me pareció serio y respetuoso, la jefa de recepción es el alma mater del hotel y la pobre no da a bastos con la cantidad de trabajo que tiene, espero que esto se haya normalizado y este más tranquila y me pareció curiosa la figura del Food & Beverages Manager ( Gerente de alimentos y bebidas ), un tipo joven, bien vestido y con perfil rozando lo altanero, pero una vez lo conoces, es muy amable y servicial.
El único bar que había abierto era una delicia y con poca concurrencia y uno de los camareros me preparaba a diario unos cocteles de muerte, aunque tuviera una carta escasa para dicho hotel, pero era de agradecer todos los productos típicos españoles que asesoraba y que pude degustar durante la semana. Como casi siempre en NH eché en falta algo de producto fresco y local, el cual tuve que degustar afuera en la ciudad.
Y vamos con las habitaciones, que las tiene de todos los tamaños y colores…La que me dieron fue una De-luxe con vistas a la plaza y frontal del Hotel en primera planta simplemente maravillosa, una cama kilométrica on millones de almohadas y cuadrantes, un vestidor digno de reyes y un baño con bañera tamaño piscina y ducha de la que no quieres salir por nada del mundo. Como nota destacable, comentar que en la Plaza que hay a escasos pasos de la entrada al Hotel bajo mi habitación, por las tardes había conciertos de jazz y grupos varios que me alegraban las tardes de trabajo en la habitación del hotel.
Y el desayuno, pues el de un Collection NH, con todo lo necesario y mas para un hotel de su categoría, simplemente fabuloso, y lo completo y amplio que puedes esperar cuando pagas más de 25.-€ por desayunar…
Como nota negativa y es común a toda la cadena, por favor, necesitáis cambiar los zumos y poner de naranja fresco y recién hecho a diario, creo que no cuesta tanto!
Quería destacar las maquinas de abrillantado de calzado que hay en los pasillo de todas las plantas, muy practicas si vas con prisas para darle un repasito a tus zapatos al comenzar cada mañana.
Conclusión: Magnifico hotel, con una perfecta situación y que en cuanto se haga con un equipo conjuntado, sera una de las referencias de Amsterdam sin duda alguna y que no tendrá nada que envidiarle al mismísimo Krasnapolsky!!!











Muchísimas gracias María, un saludo 👋
me encantan las fotos! felicitaciones