🇪🇸 🇬🇧 🇫🇷 Habanos. Montecristo No. 5


Montecristo es la más famosa y quizás la más apreciada de todas las marcas de Habanos. Se podría considerar que es una de las referencias por la que se mide a todos los demás Habanos.

Su nombre se origina en la gran novela, la cual me leí cuando seguro no había aún cumplido los 10 años, «El Conde de Montecristo» de Alejandro Dumas. Es tradición que un «Lector» acompañe con su lectura a los «Torcedores», figura emblemática encargada de culminar con sus experimentadas manos todo el proceso de confección a mano de los Habanos, bien sea leyendo el periódico o bien novelas escogidas por elección popular. Un lector leía la novela a los Torcedores de la fábrica de H. Upmann en La Habana, dónde se fundó la marca allá por 1935, por las familias Menéndez y García y, tal fue la aceptación, que se le dio el nombre del protagonista de la novela a la nueva marca.

Inicialmente, Montecristo creó una gama de habanos compuesta únicamente por las «vitolas» o anillas de los cigarros puros, las cuales indican los diferentes formatos que puede adoptar un puro según su longitud, grosor y figura, numeradas del 1 al 5. En adelante, se fue ampliando progresivamente esta gama para incorporar una oferta que cubriera todos los gustos de los fumadores.

Montecristo fue considerada como la más selecta de Cuba hasta que en 1968 se creó Cohíba. Hoy en día sigue vendiendo más cigarros que cualquier otra marca cubana, superando los treinta millones de unidades al año.

En función del tiempo que disponemos para fumar un cigarro y la intensidad con la cual queremos sentirlo en boca, existen una importante variedad de formatos y tamaños. Una misma marca de cigarro, con la misma combinación de tabacos, se va a fumar más fuerte o “picante” en cigarros de menor diámetro y más suave y pleno en los de mayor sección.

La Vitola es la denominación que recibe cada tipo de cigarro en función de la combinación de tres características:

  • Calibre o Cepo: medida del grosor de un cigarro.
  • Longitud.
  • Forma.

Según el Cepo los cigarros se clasifican en: calibre fino (de 26 a 39), calibre medio (de 40 a 44) y calibre grueso (de 46 en adelante).

Las vitolas más conocidas (nombradas según el vitolario cubano original) son (número del cepo por el largo en milímetros):

  • Panetellas (34 x 117).
  • Marevas (42 x 129)
  • Coronas (42 x 142)
  • Julietas (47 x 178)
  • Robustos (50 x 124)
  • Campanas (52 x 140)
  • Pirámides (52 x 156)
  • Brevas (42 x 133)
  • Prominentes (49 x 194)
  • Gran Coronas (47 x 235)

Montecristo No.5 se presenta con dos capas en una caja de 25 cigarros con un calibre medio de 42 y una corta longitud de 102 milímetros. Tiene un sabor redondo a tabaco leve a fuerte que consiste en vainilla, cacao, algo de amargo, seco, amaderado, algo terroso y picante y con un ligero dulzor, todo ello por tramos. Tiro y combustión excelentes. Aroma con notas terrosas y frescas a la vez, humo espeso, blanco y abundante. Montecristo No.5 envejece durante dos años antes de envasarse, lo que le hace aumentar la riqueza de su sabor.

Es el más pequeño de las primeras cinco líneas de Montecristo y su línea más vendida. Excelente opción para una pequeña pausa o como aperitivo de alrededor de 20 a 30 minutos, tanto para expertos como para los menos iniciados, entre los que me encuentro, ya que no soy un fumador de diario, es más, únicamente fumo Habanos y nunca fumé cigarrillos.

Se combina perfectamente con los estilos de vida exigentes de hoy día. Pequeño como para no tomar demasiado tiempo, pero con la clase y medidas suficiente como para permitir el placer del puro cubano.

La presentación de este puro es al clásico estilo cubano, la famosa librea de color amarillo de la marca Montecristo envuelta alrededor de una caja de cedro. Existen tanto cajas clásicas de 25 y 10 piezas en madera como reducidas de 5. Aunque puedes adquirirlo de forma individual en casi cualquier establecimiento que se precie.

Una de las partes más agradables de probar nuevos puros trata de distinguir las diferentes notas de sabor que se experimentan a lo largo de las distintas etapas del mismo a lo largo de su fumada. Pero algunos de los sabores y aromas no se perciben hasta que se enciende el puro. Aunque también es posible obtener detalles sobre los sabores, aromas y la construcción del cigarro a partir de su calada en frío, que se refiere a dar una calada antes de encenderlo.

Una vez que se enciende, a menudo experimentará un perfil de sabor completamente diferente al de la calada en frío. Desde el punto de vista de la degustación, los aficionados a los puros suelen dividirlos en tres tramos o tercios y, cada segmento ofrece diferentes sabores. Este no siempre ocurre así, pero es un buen marco para usar cuando se intenta identificar las notas de cata mientras se fuma.

Cuando enciendes por primera vez el No. 5, comienza un poco lento. Destacan toques sutiles de un sabor a nuez y madera, con algún recuerdo a dulce. En el segundo tramo, vemos que el sabor cobra vida y como por arte de magia, los nuevos sabores de vainilla y cacao aparecen rápidamente y se unen a las notas frescas de madera y crema que se encuentran en el primer tercio.

Pasando al último tercio, siguen persistiendo las notas dulces, aunque aparecen nuevas notas terrosas y amaderadas, siendo estas últimas muy potentes, las cuales le confieren un final simplemente maravilloso. La ceniza se mantendrá intacta durante mucho tiempo, lo que, según los entendidos, es bueno para un cigarro muy pequeño.

Los sabores que están más arraigados en el cigarro te pueden ayudar a decidir con que bebida marida mejor.

Algunas de las opciones de maridaje más populares incluyen:

  • Café
  • Cognac o Brandy
  • Ron
  • Whisky de malta
  • Bourbon

Aunque soy más aficionado al Ron, principalmente cubano, últimamente me decanto más por el Bourbon, en concreto el Jack Daniel’s Tennessee Honey, una mezcla de Jack Daniel’s Tennessee Whiskey con un licor de miel único de elaboración propia. Los enormes sabores del cigarro y el whisky se combinan para hacer un maridaje casi perfecto, en esta ocasión, con un toque dulce proveniente de la miel, que a mí particularmente, me encanta.

Si es la primera vez y busca disfrutar de su primer cigarro habano a solas o en compañía de amigos, el Montecristo No. 5 le proporcionará el punto de entrada perfecto a los cigarros puros, aunque puede que caiga en el peligro de aficionarse rápidamente.

🇬🇧 Habanos. Montecristo No. 5

Montecristo is the most famous and perhaps the most appreciated of all «Habanos» brands. It could be considered one of the benchmarks by which all other Habanos are measured.

Its name originates from the great novel, which I read when I was not for sure yet 10 years old, «The Count of Monte Cristo» by Alexander Dumas. It is a tradition that a «Lector» (Reader) accompanies the «Torcedores» with his reading, an emblematic figure in charge of culminating with his experienced hands the entire process of making Habanos by hand, either by reading the newspaper or novels chosen by popular choice. A «Lector» read the novel to the «Torcedores» from the H. Upmann factory in Havana, where the Menéndez and García families founded the brand back in 1935, and, such was the acceptance, that it was given the name of the main character of the novel to the new brand.

Initially, Montecristo created a range of cigars composed solely of cigar rings or «Vitolas», which indicate the different formats that a cigar can adopt according to its length, thickness and shape, numbered from 1 to 5. From here on, it went progressively expanding this range to incorporate an offer that would cover all smokers’ tastes.

Montecristo was considered the most select in Cuba until Cohíba was created in 1968. Today it continues to sell more cigars than any other Cuban brand, exceeding thirty million units a year.

Depending on the time we have to smoke a cigar and the intensity with which we want to feel it in our mouth, there is an important variety of formats and sizes. The same cigar brand, with the same combination of tobaccos, will be smoke stronger or «spicier» in cigars with a smaller diameter and smoother and fuller in those with a larger section.

The «Vitola» is the name given to each type of cigar based on the combination of three characteristics:

  • Caliber or «Cepo»: measure of the thickness of a cigar.
  • Length.
  • Shape

According to the «Cepo«, cigars are classified into: fine gauge (from 26 to 39), medium gauge (from 40 to 44) and heavy gauge (from 46 onwards).

The best-known Vitolas (named according to the original Cuban vitolario) are (ring gauge number by length in millimetres):

  • Panetellas (34 x 117).
  • Marevas (42 x 129)
  • Crowns (42 x 142)
  • Julietas (47 x 178)
  • Robust (50 x 124)
  • Hoods (52 x 140)
  • Pyramids (52 x 156)
  • Brevas (42 x 133)
  • Prominent (49 x 194)
  • Large Crowns (47 x 235)

Montecristo No.5 is presented in two layers in a box of 25 cigars with a medium gauge of 42 and a short length of 102 millimeters. It has a round mild to strong tobacco flavour consisting of vanilla, cocoa, some bitter, dry, woody, somewhat earthy and spicy, and slightly sweet, all in sections. Excellent draft and combustion. Aroma with earthy and fresh notes at the same time, thick, white and abundant smoke. Montecristo No.5 is aged for two years before being packed, which increases the richness of its flavour.

It is the smallest of the first five Montecristo lines and their best-selling line. Excellent option for a short break or as an aperitif of around 20 to 30 minutes, both for experts and for the less initiated, among whom I find myself, since I’m not a daily smoker, in fact, I only smoke Habanos and never cigarettes.

It blends perfectly with today’s demanding lifestyles. Small so as not take too long, but with enough class and measures to allow the pleasure of the Cuban cigar.

The presentation of this cigar is in the classic Cuban style, the famous yellow livery of the Montecristo brand wrapped around a cedar box. There are both classic boxes of 25 and 10 pieces in wood and reduced ones of 5. Although you can buy it individually in almost any establishment worth its salt.

One of the most enjoyable parts of trying new cigars is about distinguishing the different flavours notes that are experienced throughout the various stages during smoking it. However, some of the flavours and aromas are not perceived until the cigar is lit. Although it is also possible to obtain details about the flavours, aromas and the construction of the cigar from its cold puff, which refers to taking a puff before lighting it.

Once it has lit on, you will often experience a completely different flavours profile than a cold unlit puff. From a tasting point of view, cigar fans often divide them into three sections, with each segment offering different flavours. This is not always the case, but it is a good framework to use when trying to identify tasting notes while smoking.

When you first light on the No. 5, it starts out a little slow. Subtle touches of nutty and woody flavours stand out, with some hints of sweetness. In the second section, we see the flavours come to life and as if by magic, the new flavours of vanilla and cocoa appear quickly and join the fresh notes of wood and cream found in the first third.

Moving on to the last third, the sweet notes continue to persist, although new earthy and woody notes appear, the latter being very powerful, which give it a simply wonderful finish. The ash will stay intact for a long time, which is good for a very small cigar, according to experts.

The flavours that are most ingrained in the cigar can help you decide which drink to pair best with.

Some of the more popular pairing options include:

  • Coffee
  • Tea
  • Cognac or Brandy
  • Ron
  • Malt whiskey
  • Bourbon

Although I am fonder of Rum, mainly Cuban, lately I have opted more for Bourbon, specifically Jack Daniel’s Tennessee Honey, a mix of Jack Daniel’s Tennessee Whiskey with a unique homemade honey liqueur. The enormous flavours of the cigar and the whiskey combine to make an almost perfect pairing, this time with a sweet touch from honey, which I particularly love.

If this is your first time and you are looking to enjoy your first cigar alone or in the company of friends, the Montecristo No. 5 will provide the perfect entry point to cigars, although you may fall into the danger of quickly becoming fond of it.

🇫🇷 Habanos. Montecristo No. 5

Montecristo est la plus célèbre et peut-être la plus appréciée de toutes les marques Habanos. Il pourrait être considéré comme l’un des points de référence par lesquels tous les autres Habanos sont mesurés.

Son nom vient du grand roman, que j’ai lu quand bien sûr, je n’avais pas encore 10 ans, «Le Comte de Monte-Cristo» d’Alexandre Dumas. Il est de tradition qu’un «Lector» ou «Lecteur» accompagne le «Torcedores» dans sa lecture, une figure emblématique chargée de culminer avec ses mains expérimentées tout le processus de fabrication des Habanos à la main, soit en lisant le journal ou romans choisis par élection populaire. Un «Lector» a lu le roman aux «Torcedores» de la fabrique H. Upmann à La Havane, où la marque a été fondée en 1935, par les familles Menéndez et García et, telle était l’acceptation, qu’on lui a donné le nom du protagoniste de le roman à la nouvelle marque.

Initialement, Montecristo a créé une gamme de cigares composée uniquement d’anneaux de cigares ou «Vitolas», qui indiquent les différents formats qu’un cigare peut adopter selon sa longueur, son épaisseur et sa forme, numérotés de 1 à 5. Désormais, il s’est progressivement agrandi cette gamme pour intégrer une offre qui couvrirait tous les goûts des fumeurs.

Montecristo était considéré comme le plus sélect de Cuba jusqu’à la création de Cohíba en 1968. Aujourd’hui, elle continue de vendre plus de cigares que toute autre marque cubaine, dépassant les trente millions d’unités par an.

Selon le temps dont nous disposons pour fumer un cigare et l’intensité avec laquelle nous voulons le sentir en bouche, il existe une grande variété de formats et de tailles. La même marque de cigare, avec la même combinaison de tabacs, Il va fumer plus fort ou «épicé» dans les cigares de plus petit diamètre et plus doux et plus plein dans ceux avec une plus grande section.

La «Vitola» est le nom donné à chaque type de cigare basé sur la combinaison de trois caractéristiques :

  • Calibre ou «Cepo» : mesure de l’épaisseur d’un cigare.
  • Longueur.
  • Forme.

Selon le calibre, les cigares sont classés en : calibre fin (de 26 à 39), calibre moyen (de 40 à 44) et gros calibre (à partir de 46).

Les «Vitolas» les plus connues (du nom du vitolario cubain original) sont (le nombre de bagues multiplié par la longueur en millimètres):

  • Panetellas (34 x 117).
  • Marevas (42 x 129)
  • Couronnes (42 x 142)
  • Julietas (47 x 178)
  • Robuste (50 x 124)
  • Hottes (52 x 140)
  • Pyramides (52 x 156)
  • Brévas (42 x 133)
  • Proéminent (49 x 194)
  • Grandes couronnes (47 x 235)

Montecristo No.5 est présenté en deux couches dans une boîte de 25 cigares d’un calibre moyen de 42 et d’une longueur courte de 102 millimètres. Il a une saveur de tabac ronde, douce à forte composée de vanille, de cacao, un peu amer, sec, boisé, un peu terreux et épicé, et légèrement sucré, le tout en sections. Excellent tirage et combustion. Arôme aux notes terreuses et fraîches à la fois, fumée épaisse, blanche et abondante. Montecristo No.5 est vieilli pendant deux ans avant d’être conditionné, ce qui augmente la richesse de sa saveur.

C’est le plus petit des cinq premières lignes Montecristo et leur ligne la plus vendue. Excellente option pour une courte pause ou à l’apéro d’environ 20 à 30 minutes, aussi bien pour les experts que pour les moins initiés, parmi lesquels je me retrouve, puisque je ne suis pas un fumeur quotidien, en fait, je ne fume que des Habanos et n’ai jamais fumé cigarettes.

Il s’intègre parfaitement aux modes de vie exigeants d’aujourd’hui. Petit pour ne pas prendre trop de temps, mais avec suffisamment de classe et de mesures pour permettre le plaisir du cigare cubain.

La présentation de ce cigare est dans le style cubain classique, la célèbre livrée jaune de la marque Montecristo enroulée autour d’une boîte en cèdre. Il existe à la fois des boîtes classiques de 25 et 10 pièces en bois et des boîtes réduites de 5. Bien que vous puissiez l’acheter individuellement dans presque tous les établissements dignes.

L’un des aspects les plus agréables de l’essai de nouveaux cigares consiste à distinguer les différentes notes de saveur ressenties tout au long des différentes étapes de votre fumée. Mais certaines saveurs et arômes ne sont perçus que lorsque le cigare est allumé. Bien qu’il soit également possible d’obtenir des détails sur les saveurs, les arômes et la construction du cigare à partir de sa bouffée froide, qui consiste à prendre une bouffée avant de l’allumer.

Une fois allumé, vous ressentirez souvent un profil de saveur complètement différent de vous fumée a froid. Du point de vue de la dégustation, les amateurs de cigares les divisent souvent en trois sections et, chaque segment offrant des saveurs différentes. Ce n’est pas toujours le cas, mais c’est un bon cadre à utiliser pour essayer d’identifier les notes de dégustation en fumant.

Lorsque vous allumez le No. 5 pour la première fois, il démarre un peu lentement. Des touches subtiles d’une saveur de noisette et de bois ressortent, avec quelques notes de douceur. Dans la deuxième section, on voit la saveur prendre vie et comme par magie, les nouvelles saveurs de vanille et de cacao apparaissent rapidement et rejoignent les notes fraîches de bois et de crème présentes dans le premier tiers.

Passant au dernier tiers, les notes sucrées continuent de persister, bien que de nouvelles notes terreuses et boisées apparaissent, ces dernières étant très puissantes, ce qui lui confère une finale tout simplement magnifique. Les cendres resteront intactes pendant longtemps, ce qui est bon pour un très petit cigare, selon les experts.

Les saveurs les plus ancrées dans le cigare peuvent vous aider à décider avec quelle boisson vous associer le mieux.

Certaines des options de couplage les plus populaires incluent :

  • Café
  • Thé
  • Cognac ou brandy
  • Ron
  • Whisky de malt
  • Bourbon

Bien que j’aime plus le rhum, principalement cubain, j’ai récemment opté pour le Bourbon, en particulier le Jack Daniel’s Tennessee Honey, un mélange de Jack Daniel’s Tennessee Whiskey avec une liqueur de miel fait a la maison unique. Les énormes saveurs du cigare et du whisky se combinent pour former un accord presque parfait, cette fois avec une touche sucrée de miel, que j’aime particulièrement.

Si c’est votre première fois et que vous cherchez à profiter de votre premier cigare seul ou en compagnie d’amis, le Montecristo No. 5 sera le point d’entrée idéal pour les cigares, bien qu’il puisse courir le danger d’en devenir rapidement friand.

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